Habilidades transversales para el Siglo XXI
El BID y entidades públicas y privadas de América Latina y El Caribe las impulsan para hacer frente a los desafíos de este Siglo.
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Las habilidades transversales son las destrezas que una persona desarrolla paralelamente con sus estudios, se relacionan con su inteligencia emocional y es lo que la diferencian de otros que tienen sus mismos conocimientos, estudios o títulos. Son habilidades que no son propias de ninguna disciplina, sector u ocupación pero que ayudan a una persona en su desarrollo y crecimiento laboral y personal.
(Las 20 habilidades de un buen líder de recursos humanos).
Las habilidades técnicas específicas están relacionadas hoy con el éxito en el actual mercado laboral pero su importancia “ha venido decayendo en las últimas décadas”, según Marcelo Cabrol, gerente del sector social del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.
Se han fortalecido, en consecuencia, habilidades transversales y socioemocionales como la creatividad, el pensamiento crítico, la flexibilidad y la comunicación y, por eso el BID está impulsado una iniciativa en este sentido, que mejore la vida de los futuros trabajadores en la región.
Los cambios acelerados y el desarrollo tecnológico están transformando las sociedades, las formas de pensar, aprender, ejercer las tareas, actuar y relacionarse y, por eso, se estima que la formación de los individuos tiene que focalizarse más en el desarrollo de las habilidades transversales, que “les permitan superar los nuevos, y aún desconocidos, desafíos”.
El BID lanzó esta iniciativa en octubre pasado en Panamá para que las nuevas generaciones tomen conciencia de que, para progresar, “es importante potenciar nuestra contribución individual y colectiva y el desarrollo de habilidades transversales”, según el Banco. La entidad lidera la iniciativa para equipar a los ciudadanos de América Latina y el Caribe en el desarrollo de sus habilidades transversales para que puedan “crecer y prosperar más rápido y alcanzar mayores niveles de bienestar”.
En alianza con más de 30 socios del sector público y privado de países de América Latina y El Caribe apoyará el desarrollo de nuevas políticas de educación y capacitación para la realización de proyectos que fomenten esas habilidades especiales en los niños y los jóvenes de la región.
La iniciativa, con un presupuesto de más $34 millones de dólares, es una respuesta a los retos que enfrentará el trabajador del siglo XXI en un medio en extremo dinámico, un mercado laboral cambiante y en sociedades cada vez más diversas. “Los niños y jóvenes de hoy van a convivir con tecnologías como la inteligencia artificial, que resolverá algunos problemas pero generará desafíos tanto desde lo práctico como de lo ético”, afirma el BID en un comunicado al respecto. Por eso, la Fundación Gabo, creada por el Nobel Gabriel García Márquez para el estímulo, calidad y proyección del periodismo en Iberoamérica en 1995, se unió a la iniciativa. Buscará “profundizar su compromiso institucional con la educación y la cultura”, según dijo a Portafolio su director Jaime Abello.
La Fundación aprovechará “la experiencia, capacidades y alianzas adquiridas en el trabajo de 25 años por un mejor periodismo iberoamericano para extender nuestra oferta de actividades, servicios y contenidos en línea a niños, jóvenes y público en general”.
Abello espera con esta coalición trabajar de manera colaborativa con otras organizaciones, fomentar un intercambio de experiencias y aprendizajes y aportar al fortalecimiento de las habilidades transversales en Colombia y en América Latina. Lo hará mediante los talleres de formación práctica –no académica– que ha aplicado en miles de actividades presenciales y en línea con periodistas de toda Iberoamérica.
YA DESPEGÓ
La iniciativa del BID ya despegó. La Fundación Gabo, por ejemplo, creo el Centro Gabo, que concibió como una alianza público-privada fundamentada en la ley 1741 de honores al Nobel. Su objetivo es el de “generar procesos de apropiación colectiva de su memoria y legado, para que sirvan de activo social inspirador para proyectos y actuaciones en diversos campos, como la educación, creatividad y la ciudadanía, la animación cultural y el turismo literario”, según Abello.
El BID, arrancó con el fortaleciendo un laboratorio de innovación, que ya estableció una alianza con Google para la puesta en marcha de un certificado en tecnologías de la información, IT, que contribuirá a la creación de un modelo de capacitación e inserción laboral “sostenible, eficaz e incluyente”, que incrementará las posibilidades de empleo de jóvenes vulnerables, especialmente de mujeres en el sector de las tecnologías de la información,
La Fundación Grammy, con el apoyo presupuestal de 1 millón de dólares, inició, por otra parte, una coalición para fomentar las habilidades de niños y de jóvenes en el área de educación musical universal en América Latina y El Caribe.
El Fondo de desarrollo infantil temprano, Think Equal, se puso en marcha con un presupuesto de US$676.000 dólares para promover el aprendizaje social y emocional de los niños latinoamericanos y caribeños de 3 a 6 años y, Corea y SKT Telecom, una compañía surcoreana especializada en la fabricación de celulares y servicios de comunicaciones, aportaron $1,7 millones de dólares para apoyar el desarrollo de las habilidades a través del aprendizaje de pensamiento computacional y de programación. Crearon una alianza con Forge, dotada de US$8 millones, para capacitar en habilidades socioemocionales a los jóvenes económicamente vulnerables.
El Fondo Multidonante TVET, que también hace parte de la iniciativa del BID, cuenta con un financiamiento de 12 millones de dólares, donados por los gobiernos de Alemania y Suiza, para la transformación de la educación y formación técnica en América Latina y el Caribe.
La idea es utilizar el capital en conocimientos que tiene una entidad, compartirlo, potencializarlo y proyectarlo al hacia futuro en beneficio de todos.
La Fundación Gabo cuenta con un amplio portafolio sobre periodismo ético, riguroso, investigativo e innovador, que se traduce en oferta de formación y recurso pero, lo que busca es impulsar la apropiación de estos temas no solo para beneficio de los profesionales sino de toda la ciudadanía.
“Contar y compartir historias reales de manera ética y creativa es un tipo de habilidad transversal que nos interesa promover con los periodistas y los ciudadanos en esta era de los medios digitales y las redes sociales”, reconoce Abello y no duda al afirmar que “con historias potentes que son verdad podemos generar conocimiento y transformar la realidad”.
Gloria Helena Rey
Especial para Portafolio
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