Los Mineros
¡Misión cumplida!
El Final feliz ya llegó. Todos estan sanos y salvos. Luis Urzúa ya está en la superficie. Tiene 54 años, topógrafo y jefe de turno, casado. Ha ejercido de líder. Fue el primero que habló con las autoridades.
La misión ya casi se cumple. Ariel Ticona: 29 años, conductor de maquinaria pesada. Su esposa Margarita dio a luz a su tercera hija durante el encierro. La niña fue bautizada Esperanza, a petición de Ariel. Ariel llegó a la superficie a las 7:29 p.m.
Ya solo quedan 2 mineros.Pedro Cortez de 24 años salió a la superficie a las 7:02 p.m. Perdió un dedo en la mina hace un año.
Raúl Bustos ya fue rescatado. Es un hombre de 40 años, mecánico hidráulico, casado. Trabajaba como mecánico en los astilleros de la marina de Chile, en Talcahuano, un puerto en el surdestruido por el maremoto del 27 de febrero. Eso lo obligó a buscar trabajo en la mina donde quedó atrapado.
Sigue con éxito el rescate de los mineros, pasadas las 6:00 p.m., hora colombiana, es rescatado Juan Aguilar de 49 años de edad, supervisor, casado. Su esposa, Cristy Coronadoafirmó que "Para mí esto es como un sueño. A veces espero despertar y que esté mi vida de antes".
Antes de las 6:00 p.m., hora colombiana, sale Richard Villarro un mecánico soltero de 27 años de edad.
El ex futbolista Franklin Lobos de 53 años quien dio un paso fugaz por el seleccionado chileno acaba de ser rescatado. Ahora es conductor, soltero.
La operación de rescate sigue con exito. A las 4:55 p.m. Claudio Acuña de 44 años y operador de perforadora, salió del ducto para abrazar a su familia. Es un declarado fanático del club de fútbol Colo Colo.
4:25 p.m. Renán Ávalos con 29 años, minero y soltero vuelve a verse con su familia. Trabajaba en la mina desde hace cinco meses y es hermano del capataz Florencio Ávalos.
Cerca de las 4:00 p.m José Henríquez de 54 años, y encargado de perforación, llegó a la superficie. Ha sido el guía espiritual de los mineros.
A las 3:32 p.m. (hora colombiana) sale del pozo Carlos Bugueñoun minero soltero de 27 años, quien antes de ingresar en la mina trabajaba como vigilante.
Pasadas las 3:00 p.m. se dio el rescate de Samuel Ávalos de 43 años de edad, minero, casado. Su mujer Ruth contó que tenía problemas de drogadicción.
Cerca de las 2:30 fue rescatado Yonni Barrios de 50 años de edad, electricista, casado. Fue el encargado de elaborar informes médicos de sus compañeros y de vacunarlos. En el exterior, dos mujeres reclamaron ser su pareja, en una disputa que terminó a golpes.
Siendo las 2:00 p.m (hora colombiana) Darío Segovia llega a la superficie. Tiene 48 años, su trabajo era operador de taladro. Su esposa Jessica Chille logró hablar con él después de 24 días. "Oír su voz fue un alivio para mi corazón" afirmó.
A la 1:28 p.m. (hora colombiana) regresó Pablo Rojas de 45 años a la superficie. Su función era cargar de explosivos. Llevaba menos de medio año trabajando en la mina.
Hacia la 1:00 p.m. salió Esteban Rojas, un hombre de 44 años, encargado de mantenimiento, casado, Quien engrosa la lista de rescate con el número 18. Le prometió por carta a su esposa Jessica Yáñez, con quien se casó por civil hace 25 años, que al salir tendrían una ceremonia religiosa.
Acaba de salir a la superficie Omar Reygadas, de 56 años, electricista y casado. Recién había ingresado a trabajar en la mina. Anteriormente salió el minero 16, último del grupo de 'débiles'. Se trata de Daniel Herrera, de 27 años, conductor de camiones y casado.
Su madre, Alicia Campos, contó que prometió no llorar cuando le tocara hablar con él abajo. "No me quebré hasta que le dije: 'Chau, mi niñito'.
Víctor Segovia, electricista de 48 años, es separado y tiene cinco hijas. Es el encargado de registrar por escrito lo que sucede dentro de la mina y es el rescatado número 15. Víctor Zamora, de 33 años, el minero número 14 sacado a la superficie, es mecánico automotriz y casado. Su esposa, Jéssica Cortez, confirmó durante el encierro que estaba embarazada.
Carlos Barrios, de 27 años, arribó a la superficie la mañana de este miércoles y se convirtió en el decimotercero de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto en ser rescatado del fondo de la mina San José, en el norte de Chile Edison Peña, de 34 años, fue el minero número 12 izado a la superficie. Su padre dice que estaba deprimido pero que el ejercicio físico en el socavón le ayudó a sobrellevar el encierro.
Peña, soltero y sin hijos, había expresado su deseo de ser rescatado lo antes posible, y salió a la superficie tras recorrer un ducto de 622 metros de extensión y 66 cm. de diámetro. "Gracias por creer que estábamos vivos", le dijo al presidente Sebastián Piñera, que lo recibió en la boca del pozo junto con otras autoridades.
Jorge Galleguillos, de 56 años, arribó a la superficie la mañana de este miércoles y se convirtió en el undécimo rescatado de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto.
Por su parte, Álex Vega Salazar, un mecánico de maquinaria pesada, de 31 años, se convirtió en el décimo de los 33 mineros atrapados desde el pasado 5 de agosto en salir de la mina, en aparente buen estado de salud, como los demás, según el ministro de Salud, Jaime Mañalich.
"Las cosas van extraordinariamente bien hasta el momento", indicó el ministro, quien precisó que incluso los mineros que aún no han sido rescatados "tienen una situación anímica tranquila", a pesar de que "están cansados y les quedan todavía largas horas de espera para salir a la superficie".
Mañalich dijo que todos los mineros serán hospitalizados al menos dos días en la ciudad de Copiapó, en cuyo hospital ya fueron ingresados los primeros trabajadores evacuados de la mina, y consideró "poco probable" que alguno "se niegue a recibir esta medidas mínimas de precaución".
También aseguró que el paréntesis de 48 minutos que se produjo después del sexto rescate (Osmán Araya) no se debió a un fallo de la cápsula de evacuación "Fénix 2", sino que el plan contempla detenciones preventivas para el mantenimiento del aparato. A los ojos del mundo, el rescate comenzó cuando Florencio Ávalos hizo historia al aparecer a las 0:10 horas locales (03:10 GMT) en la superficie y convertirse en el primer minero en recuperar la libertad.
Este joven de 31 años emergió de la cápsula tras un recorrido de apenas 15 minutos por el pozo que durante 33 días excavó la perforadora Scramm T-130, apodada "La Liebre" por los rescatadores, por la rapidez de su trabajo.
Millones de espectadores de todo el mundo tuvieron oportunidad de presenciar como Ávalos -con gafas negras para evitar la luz- mantenía una gran serenidad, a diferencia de su pequeño hijo Byron, que le esperaba con su esposa, Mónica Araya, y su otro hijo, Alex.
Los familiares rompieron a llorar y se fundieron en abrazos con él, mientras una sirena alertó al campamento "Esperanza" de que el salvamento más milagroso de la historia de la minería había comenzado con éxito.
Con la presencia del presidente chileno, Sebastián Piñera, que no quiso perderse esos primeros momentos, la emoción, las lágrimas y los abrazos se repitieron cada vez que un nuevo minero vio la luz.
Uno de los que mayor sentido del humor mostró en esos intensos instantes fue el segundo en salir, Mario Sepúlveda, un electricista de 39 años que provocó las carcajadas del campamento con sus gritos durante el trayecto que le llevaba a la superficie. Antes de abandonar la cápsula, gritó "¡Viva Chile, mierda¡" y empezó a regalar piedras que sacó de un morral que llevaba consigo.
En una comparecencia de prensa improvisada a los pocos minutos de la salida de Ávalos, Piñera puso a los 33 obreros como ejemplo de unidad, coraje y perseverancia a seguir por sus compatriotas para superar los problemas del país.
"Al igual que las víctimas del terremoto y que los que trabajan en la reconstrucción, (los mineros) demuestran que cuando Chile se une en la adversidad somos capaces de grandes cosas. Ojalá que su ejemplo se quede siempre con nosotros", apuntó. El mandatario anunció que en el lugar que hoy ocupa el llamado "campamento Esperanza" se erigirá un memorial para que las futuras generaciones recuerden esta hazaña.
Además, aseguró que el yacimiento San José y otras minas en donde se han repetido los accidentes laborales no volverán a operar "hasta que no garanticen que la vida y la seguridad de sus trabajadores están resguardadas".
Con millones de personas pendientes del rescate, transmitido en directo por numerosas televisiones en todo el mundo, los mensajes de ánimo llegan desde todas partes, desde el Vaticano, donde el Papa encomendó a Dios "con esperanza" a los 33 mineros, hasta Sudáfrica, donde se ha destacado "el ingenio de la operación".
Costo de la operación
Esta cifra, sin embargo, no incluye el mantenimiento del campamento "Esperanza", donde en los últimos días, entre periodistas y familiares, ha congregado a cerca de 3.000 personas.
El rescate de los mineros atrapados a 700 metros de profundidad avanzaba sin contratiempos y puede terminar hoy (miercoles) mismo, según el presidente chileno, Sebastián Piñera.
El nivel de gasto en el rescate de los mineros superaría las deudas de la minera San Esteban, la compañía propietaria del yacimiento San José, que ascienden a unos 19 millones de dólares.
La estatal Corporación del Cobre (Codelco), la mayor productora de cobre del mundo, ha desembolsado para esta operación unos 15 millones de dólares, lo que representa el 75% del monto total del rescate.
Estos recursos se usaron para financiar el arriendo de vehículos y maquinaria, la construcción de obras civiles y la implementación de los equipos tecnológicos y de comunicaciones, así como para pagar a los operarios que intervinieron en el proceso de rescate.
Uno de los mayores costes que asumieron las empresas privadas fue el uso de la perforadora SchraamT-130, la máquina que logró llegar hasta los 630 metros de profundidad y cuya operación diaria costaba alrededor de 18.000 dólares.
En tanto, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, anunció hoy (miercoles) que el Gobierno hará todo lo posible por recuperar los recursos invertidos en el rescate de los 33 mineros atrapados en la mina San José.
Tras confirmarse que todos los mineros estaban vivos, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, propietarios de la compañía Minera San Esteban, dueña del yacimiento San José, no regresaron al "campamento Esperanza".