Decretos caídos

Errores de esta naturaleza, aunque pocos, minan un esfuerzo grande para estructurar la respuesta gubernamental.

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En el ejercicio del control de exequibilidad de las decisiones del Gobierno Nacional bajo la sombrilla de la Emergencia, la Corte Constitucional tumbó el pasado jueves, entre otros, dos decretos en materia de pensiones y servicios públicos.
El máximo tribunal del país declaró, con una votación 6-3, contrario a la Carta Política el Decreto 558 de 2020, que permitió la reducción de los aportes pensionales de empresas, empleados y trabajadores independientes durante los meses de abril y mayo.
La intención del Ejecutivo con la medida era muy simple: aliviar la de por sí pesada carga salarial del sector privado, en medio de la cuarentena total, desatada por la pandemia del coronavirus.
En estos dos meses, en la mitad de un hundimiento de niveles históricos de la actividad económica del país, las empresas de todos los tamaños e independientes dejaron de aportar a fondos de pensiones y Colpensiones aproximadamente tres billones de pesos. Los magistrados constitucionales no solo tumbaron este alivio sino que ordenaron efectos retroactivos. Queda entonces en manos del Gobierno Nacional definir cómo se regresarán ese porcentaje de los aportes, que ayudaron al sector privado a aguantar este choque de liquidez.
Por ahora, reina la incertidumbre frente no solo al retorno de esas cifras billonarias sino también a las semanas cotizadas. Solo con la publicación del fallo completo y la respuesta del Gobierno se disiparán esas dudas. El peor escenario sería que, en pleno esfuerzo colectivo de reactivación económica, las empresas grandes, medianas y pequeñas formales tengan que sacar billones de pesos e impactar sus flujos de caja.
El otro decreto, el 580, cobijaba subsidios relacionadas con el pago de servicios de acueducto, alcantarillado y aseo. El vicio de forma que hundió la medida es increíble: faltó la firma de unos ministros ya que la Constitución exige la totalidad del gabinete para los decretos bajo estado de Emergencia. Errores de esta naturaleza, aunque pocos, minan un esfuerzo grande para estructurar la respuesta gubernamental.
Francisco Miranda Hamburger
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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