Los mayores de 70 años
Queda entonces para los adultos mayores la responsabilidad individual y el autocuidado para protegerse del virus.
Una de las poblaciones más afectadas por las medidas de confinamiento a raíz del coronavirus es la de los mayores de 70 años. Las autoridades sanitarias han identificado a este grupo etáreo como uno de los más vulnerables a la covid-19.
Una vulnerabilidad que ha llevado tristemente a muchas personas de la tercera edad no sólo a las unidades de cuidado intensivo sino a la muerte.
La propensión de los mayores de 70 años a complicaciones de salud ocasionadas por el coronavirus no está en discusión médica. No obstante, el mantenimiento de unas restricciones más estrictas para esta población, por ejemplo menos tiempo para la actividad física que a otros bloques etáreos, generó una protesta organizada de ciudadanos de esa población que se sienten discriminados.
El rechazo a esas medidas, bautizada como la “rebelión de las canas”, se tradujo en acciones legales. Ayer, el juzgado 61 de Bogotá falló una tutela en la que un grupo de adultos mayores de 70 años pedía a la Justicia tener las mismas restricciones que otros grupos de edad. La decisión judicial le da dos días al Ejecutivo para expedir las medidas para que las personas de la tercera edad tengan unas condiciones iguales para el acondicionamiento físico.
Más allá de la reacción del Gobierno, este es un debate que tiene tanto de largo como de ancho. Las autoridades sanitarias tienen la razón al identificar grupos poblacionales que, por razones médicas, presentan esas vulnerabilidades mayores al resto de la población. Y acierta el Gobierno y el Ministerio de Salud en establecer restricciones de movilidad y medidas de confinamiento a estas personas.
Esta decisión no sólo está dirigida a proteger a los adultos mayores sino también a prevenir que estas complicaciones de salud que podrían sufrir al contagiarse del coronavirus generen presión sobre el sistema de salud. Las experiencias en Estados Unidos y en países europeos ratifican las miles de tragedias, protagonizadas por las personas de la tercera edad, cuando esas sociedades transitaban hacia el pico de casos.
Sin importar la decisión final del Gobierno sobre flexibilización de las restricciones, es justo reconocer que el Ejecutivo buscó la mayor protección para esta población. Queda entonces para los adultos mayores la responsabilidad individual y el autocuidado para protegerse del virus.
Ponte al día