Juanes y la economía

Según cifras de la Cepal y Naciones Unidas, Colombia es el país latinoamericano que menos recauda co

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Qué bueno que el Presidente electo esté designando a sus ministros; de esta manera se reducen los lagartos, se diluye la futurología y se conocen los planes y programas del nuevo Gobierno. Según el diario El Tiempo, dentro de los grandes retos que se propone enfrentar Juan Carlos Echeverry, nuevo ministro de Hacienda, aparece la eliminación de exenciones a la minería, como parte de la estrategia para ahorrar en las bonanzas. A la vez, el Presidente electo anunció durante la campaña que no propondrá incrementos en las tarifas impositivas, aunque no descartó ajustes al régimen tributario.
Interpretando estos mensajes, se puede anticipar que la nueva Administración propondrá al menos una reforma tributaria encaminada a racionalizar algunas normas, entre otras, las que otorgan beneficios exagerados, sin resultados positivos sobre problemas críticos como el desempleo. El tema es particularmente importante cuando se toca la tributación sobre los recursos no renovables. En primer lugar, porque en esas actividades los inversionistas llegan adonde estén ubicados los yacimientos, sin necesidad de caramelos ni sacrificios fiscales. Además, no podemos ignorar la responsabilidad que tenemos con las generaciones futuras, cuando se trata de inversiones efímeras, ricas en capital y en contaminación, pero muy pobres en empleo, que desaparecen cuando se agotan los recursos explotables. Es igualmente importante recordar que muchas veces los beneficiarios reales de las exenciones o exclusiones tributarias otorgadas a los inversionistas del exterior son sus países de domicilio, porque recaudan los impuestos despreciados por los Estados donde se generan las utilidades, a menos que los capitales se alojen en paraísos fiscales. A propósito, el Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos está adelantando una investigación para determinar si Transocean, propietaria de la plataforma que generó el desastre ecológico en el Golfo de México, ha venido mudando sus cuarteles al exterior para eludir la tributación en ese país.
En estricto sentido, no hay exenciones especiales en el impuesto de renta para el sector de minas y petróleos. A costa del fisco, el beneficio tributario más gravoso de que goza es la deducción por adquisición de activos, que representa casi una tercera parte del total. Su efecto es demoledor, en cuanto además se traslada a los socios y permite amortizar pérdidas fiscales ficticias. Este sector disfruta igualmente de la amortización acelerada de las inversiones en los pozos y yacimientos, corregida por varios gobiernos, pero con éxito pasajero, porque a la larga ha triunfado el lagarteo.
Además, algunos defectos de redacción y de interpretación de las leyes pueden estar privilegiando a los inversionistas del exterior frente a los nacionales. Según cifras de la Cepal y Naciones Unidas, Colombia es el país latinoamericano que menos recauda con relación al PIB, por explotación de recursos no renovables. La intención del nuevo Ministro es buena y es justa y saludable para el país; ojalá la pueda concretar, ahora que se intuye que los técnicos sí tendrán eco en el Gobierno, y que, con Juan Camilo Restrepo, en Agricultura, el trío económico de 'Juanes' seguramente no va a desentonar, porque tiene los instrumentos a la mano y conoce muy bien las partituras.
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