¿Se frena la economía?

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En estos días se ha alborotado el debate sobre el crecimiento económico.
Varios observadores han llamado la atención acerca de ciertos datos que mostrarían que la economía colombiana está sufriendo una fuerte desaceleración.
Incluso algunos han afirmado que no sería raro que el crecimiento de este año no supere el 4 por ciento.
Al respecto hay que hacer algunas aclaraciones.
Si bien es cierto que se está dando una desaceleración económica, eso no debería sorprender a nadie.
De hecho, desde hace varios meses la mayoría de los analistas pronosticaron que la economía crecería alrededor de 5 por ciento este año, lo que evidentemente representa una desaceleración respecto al 5,9 por ciento del 2011.
En este contexto, la pregunta clave es si la información disponible permite afirmar que la economía está sufriendo una desaceleración mayor que la prevista.
Quienes han prendido las alarmas han señalado datos como la contracción de la industria en marzo, la caída de las licencias de construcción y la desaceleración del comercio.
Esas cifras no permiten hacer afirmaciones concluyentes sobre dinamismo económico.
La caída manufacturera de 0,9 por ciento en marzo fue resultado principalmente del mal desempeño automotor y de los sectores de refinación de petróleo, petroquímica y plásticos. En el primer caso hay que recordar que las ventas de carros del año pasado constituyeron un récord, lo que hace que cualquier freno actual se magnifique por la altísima base de comparación.
Además, la demanda se frenó por expectativas distorsionadas sobre el impacto del TLC en los precios. En el segundo caso se trata de problemas coyunturales de la cadena petroquímica que no deberían mantenerse en el futuro.
Las licencias de construcción tampoco son un buen indicador del desempeño del sector. Desde hace meses ese dato viene mostrando un comportamiento atípico, con un inmenso crecimiento hasta el tercer trimestre del 2011 y una vertiginosa caída posterior.
Ese movimiento errático puede deberse a cambios regulatorios, como la promulgación de nuevas normas antisísmicas, y a la incertidumbre acerca del efecto que tendrá la entrega de 100.000 viviendas gratuitas sobre ciertos segmentos del mercado.
A partir de las cifras del comercio tampoco se pueden hacer afirmaciones tajantes acerca de la desaceleración.
Aunque en el primer trimestre el comercio al por menor creció la mitad que en el mismo periodo del 2011, esta semana se conocieron cifras de las ventas de las grandes superficies que muestran un mayor dinamismo en este año que en el anterior.
Todos estos datos no constituyen prueba de que la economía se esté desacelerando más que lo que esperábamos, y más bien invitan a aguardar para conocer nueva evidencia antes de hacer llamados alarmistas.
Mientras tanto, lo mejor que podemos hacer es seguir de cerca el desarrollo de la crisis europea, porque si de algún lado puede venir un golpe imprevisto para la economía es de allá.
Mauricio Reina
Investigador Asociado de Fedesarrollo.
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