¿Podemos recuperar a Venezuela?

Incluso si se diera el mejor escenario político posible, la realidad de la economía venezolana no of

Actualizado:
El anuncio que hizo ayer el presidente electo Juan Manuel Santos de que Colombia y Venezuela deben buscar un diálogo sobre la presencia de guerrilleros en territorio vecino podría dar un nuevo aire a la alicaída relación bilateral. Sin embargo, el balance entre las cosas malas y las cosas buenas que rodean esa relación sugiere no darle rienda suelta al entusiasmo, especialmente en el campo comercial.
Las cosas malas son bien conocidas. La próxima semana se cumple un año desde que el presidente Chávez anunció que revisaría las relaciones bilaterales, tras la decisión del Gobierno colombiano de suscribir un acuerdo militar con Estados Unidos. El balance es lamentable: nuestras exportaciones al mercado venezolano han caído de los 6.000 millones de dólares que alcanzaron en el 2008 a alrededor de 1.000 millones de dólares que sumarán este año.
En medio de tantos estragos, también hay cosas buenas. La proximidad de un nuevo Gobierno en Colombia ha generado expectativas sobre la posibilidad de un cambio en las relaciones entre los dos países. Además de cuestiones formales, como la posible presencia de Hugo Chávez en la posesión de Juan Manuel Santos, otros factores apuntan en ese sentido. El nombramiento de María Ángela Holguín como canciller colombiana abre la posibilidad de que el país capitalice su experiencia como Embajadora en Caracas, permitiendo que la conflictiva relación mediática que han desarrollado los dos presidentes dé paso a la recuperación de los canales diplomáticos formales.
Así podría configurarse un panorama ligeramente más favorable para las relaciones bilaterales. Uso ese adverbio, porque no hay que olvidar un hecho fundamental: los dos países tienen proyectos políticos y económicos tan divergentes, que seguirán siendo fuente de fricciones permanentes entre ambos gobiernos. Sin embargo, también existe la posibilidad de fortalecer lazos en áreas de interés común, como la cooperación energética y el desarrollo fronterizo. En esa agenda de interés compartido podría ubicarse el comercio, lo que ha generado ilusiones entre los exportadores colombianos damnificados por la decisión de Chávez. Al fin y al cabo, la economía venezolana adolece de un desabastecimiento monumental y Colombia es el mejor candidato para ofrecerle productos, como lo demuestra el inmenso dinamismo comercial de los últimos años.
Hasta ahí hay razones para que los exportadores colombianos recuperen el optimismo, pero más vale mantenerlo en niveles moderados. Incluso si se diera el mejor escenario político posible, la realidad de la economía venezolana no ofrece esperanzas para nuestros empresarios. Los problemas económicos de Venezuela son tan profundos, que pasarán muchos años antes de que se resuelvan. El modelo chavista de impulsar la demanda a punta de gasto público financiado por el petróleo, y al mismo tiempo arrasar con la producción doméstica mediante controles de precios y expropiaciones, ha hundido la economía en un pantano. Venezuela es el único país latinoamericano (aparte de Haití) que tendrá crecimiento negativo este año, y además sufre la inflación más alta del hemisferio y no tiene divisas suficientes para atender sus necesidades de importación por la fuga de capitales que ha suscitado la crisis.
¿Cuánto faltará para que el Gobierno venezolano decida enderezar el rumbo de la economía? ¿Cuánto tiempo tardará en recomponerse la estabilidad macroeconómica de Venezuela? Sólo cuando todo eso suceda, los exportadores colombianos podrán recuperar un mercado confiable en el país vecino. Mientras tanto, lo aconsejable es esperar sentados.
 
Temas relacionados

En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí