¿Temor o confianza?

Actualizado:
En estos días, se han ventilado argumentos encontrados sobre las perspectivas económicas del país.
Por una parte, las cifras recientes han vuelto a agitar las voces que afirman que la economía se está hundiendo.
Por otra, hace un par de días, el Ministro de Hacienda reiteró en este diario su mensaje sobre la situación económica: confianza, confianza y confianza.
Ante posiciones tan diversas, la gente se pregunta si debe tener miedo o tranquilidad. Por eso, conviene revisar un análisis revelado esta semana por Fedesarrollo sobre el panorama económico.
Aunque, a estas alturas, cualquier proyección está sujeta a lo que suceda con la situación internacional, la información disponible sugiere que, si bien la economía se está desacelerando más que lo previsto, hablar de un hundimiento constituye una exageración.
Vamos por partes. Uno de los factores que más ha afectado el crecimiento en lo corrido del año ha sido el mal desempeño del sector público.
En el primer trimestre, el dinamismo del consumo público fue inferior al del PIB, y la inversión en obras civiles tuvo una contracción.
Esto se debió, en gran parte, al lento arranque de las administraciones locales y debe revertirse en los próximos meses.
De esta manera, en el año completo, las obras civiles podrían crecer 6 por ciento, y el consumo público 3,9 por ciento, con lo cual el impulso de la demanda pública al PIB sería mayor que en el 2011.
De otro lado, es un hecho que el consumo privado también ha tenido una desaceleración, al pasar de un crecimiento de 6,6 por ciento en el 2011 a 5,9 por ciento en el primer trimestre de este año.
Sin embargo, este desempeño sigue siendo inusualmente vigoroso y más alto que el crecimiento del PIB, y constituirá una fuente de dinamismo muy importante para la economía en lo que resta del año.
Entre tanto, la situación externa no minará el crecimiento tanto como sugieren las cifras recientes de las exportaciones. Aunque el café nos tiene acostumbrados a malas noticias, lo peor ya podría haber quedado atrás.
Si bien el sector cayó significativamente en el primer trimestre, los datos disponibles indican que, al final del 2012, la producción podría llegar a 8,4 millones de sacos, lo que representaría un crecimiento anual de más de 7 por ciento.
Entre tanto, si la producción promedio de petróleo ronda los 950 mil barriles diarios en el año, el sector terminaría creciendo alrededor de 4 por ciento.
La evaluación de estas cifras permite afirmar que el crecimiento de la economía estará entre 4 y 4,5 por ciento este año.
Aunque no es el 5 por ciento que muchos esperaban, constituye un dinamismo saludable, dado el entorno internacional.
En ese contexto, hablar de hundimiento no solo es exagerado, sino que puede golpear innecesariamente la confianza de consumidores e inversionistas, dos de los pilares con los que contamos para sobreaguar en la tempestad.
Mauricio Reina
Temas relacionados

En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí