Percepción versus realidad
En 2020 culminarán varios casos que no serán del agrado de aquellos poderosos que se esconden
tras sus privilegios.
La primera semana de diciembre se celebró en París el comité de competencia de la Ocde, en donde la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) participa como autoridad nacional en la materia.
Este es el momento en dónde se presenta el balance de la inmensa labor adelantada durante este año que culmina. Es así como, además de presentar varias ponencias sobre diferentes prácticas y conceptos de abogacía de la competencia, tuvimos ocasión de estrechar nuestros lazos con nuestros pares y, sobre todo, reiterar la importancia del trabajo coordinado que adelantamos los Estados americanos, los miembros de la Red Mundial de Competencia, y el inmenso reto que siempre habrá delante de nosotros desarticulando carteles, vigilando la leal y libre competencia, pero especialmente, protegiendo al consumidor.
Ojalá pronto se dé el anhelado acceso de pleno derecho de Colombia a la Ocde, momento para el cual podremos ejercer totalmente nuestros derechos políticos, contar con una misión permanente, atender a las sesiones de evaluación de pares, así como seguir participando activamente y sin restricción en los comités de consumidor, competencia y ahora, de economía digital como autoridad de protección de datos.
La diplomacia técnica y actualizada que requerirá la participación en la Ocde será clave para complementar el rol que muchas otras autoridades han venido desempeñando en este arduo proceso de acceso, en diferentes asuntos como educación, tributación y telecomunicaciones.
La Ocde no es cualquier organización. Sin duda es donde el conocimiento económico, jurídico y de políticas publicas hace la diferencia. En buena hora por ello, ante las recientes crisis del multilateralismo de la posguerra y de enemigos imaginarios.
El trasnochado debate ideológico de la supuesta imposición de políticas, así como la clásica diplomacia coctelera, están mandados a recoger, ahora lo que importa es sentarse con la frente en alto y compartir experiencias, sin complejos ni arrogancia, aprendiendo del otro, aportando ideas, pero buscando siempre lo mejor para nuestros ciudadanos.
En materia de protección y promoción de la libre competencia es satisfactorio cerrar el año con nueve casos abiertos, diez casos decididos entre prácticas y colusiones con sanciones por $280.000 millones en multas, lo que se suma a otras tareas como el análisis de 172 operaciones de integración, y la expedición de 36 conceptos de abogacía de la competencia.
Hemos sido determinantes para procesos importantes como la subasta de bloques de exploración de hidrocarburos, la subasta del espectro, la consolidación del expediente y la identidad digital, y hemos protegido al consumidor sancionando cartelistas en sectores como programas de alimentación escolar, obras e infraestructura, tuberías, servicios de vigilancia y suministros, y productos como cloro y soda esenciales para acueductos, así como carteles en otros productos como lentes de contacto.
Insistiremos en que las empresas se acojan al programa de beneficios por colaboración, las garantías y el cumplimiento, pues de lo contrario, ni las críticas, ni las valoraciones subjetivas, ni los titulares de prensa conseguirán amilanarnos.
El próximo año culminarán varios casos relevantes, que seguro no serán del agrado de aquellos poderosos que se esconden tras sus privilegios, y a quienes no daremos tregua a pesar de sus soterradas estrategias. La única agenda de la SIC es la protección de los ciudadanos y de sus derechos, porque, al fin y al cabo, como decía JFK, todos somos consumidores.
Andrés Barreto González
Superintendente de Industria y Comercio
Ponte al día