Reinvención profesional
Esta es una buena época para reflexionar sobre nuestra siguiente reinvención profesional. No dejemos este ejercicio en manos de la inercia de la vida.
La expectativa de vida de los seres humanos ha cambiado sustancialmente en el último siglo. En Colombia, por ejemplo, el promedio pasó de 57 años en 1960 a 75 años actualmente. Así entonces, la vida laboral de una persona fácilmente se extiende ahora por 45 años o más, bien por necesidad o por gusto.
Frente a un camino profesional extenso, en medio de un ambiente tan dinámico como el actual, es fundamental desarrollar la capacidad de reinventarse.
Las motivaciones para hacerlo pueden ser diversas, desde el deseo o la necesidad de cambiar de actividad, hasta la posibilidad de emprender o la intención de crecer en una organización.
¿Qué consideraciones tener en cuenta para diseñar nuestra reinvención profesional de manera estratégica?
Dorie Clark, reconocida conferencista y autora del libro Reinvéntate, extraordinaria lectura ahora disponible en Español, recomienda para avanzar en el proceso hacer consciencia de nuestra situación actual, reconociendo aquello con lo que contamos e identificando nuestros valores y motivaciones esenciales, como premisa para imaginar posteriormente nuestro futuro deseado y definir con claridad a donde queremos llegar y cómo vamos a lograrlo.
Bill Barnett, en su libro La carrera estratégica, subraya precisamente la responsabilidad que tenemos de elegir bien nuestro oficio dada la libertad con la que contamos para hacerlo.
Por su parte, Brian Fetherstonhaugh, autor del libro Mirada de largo plazo y vicepresidente global de talento de Ogilvy Group, plantea que la vida profesional de un ejecutivo moderno inicia pasados sus 20 años de edad y tiene tres etapas, cada una de aproximadamente 15 años de duración, caracterizadas, respectivamente, por ser de aprendizaje y crecimiento, de fortalecimiento y diferenciación, y de sostenimiento y actualización. Experiencias, competencias y contactos adquiridos en cada fase son nuestro equipaje para direccionar el plan de carrera.
Ken Robinson, en su libro El elemento, propone que las personas logramos nuestra mayor satisfacción personal y profesional cuando nos dedicamos a aquel oficio en el cual se combinan nuestras aptitudes con nuestros gustos, es decir, a hacer aquello que nos agrada y en lo que somos buenos. Un concepto afín al de Robinson es el Ikigai, término japonés que traduce “razón para ser”, y el cual se encuentra en la intersección donde convergen lo que nos gusta hacer, en lo que somos buenos, lo que el mundo necesita y lo que otros valoran para un sustento.
Todas estas miradas generan preguntas claves para reflexionar de cara a delinear nuestra reinvención profesional, lo cual requiere un ejercicio juicioso de autoconocimiento, de identificación de posibilidades y de establecimiento de riesgos, sumado a la necesidad de contar con personas de confianza con las cuales discutir nuestro proyecto y aliados que nos ayuden a ejecutarlo.
Esta es una buena época para reflexionar sobre nuestra siguiente reinvención profesional. No dejemos este ejercicio en manos de la inercia de la vida, ya que nadie puede sustituirnos en esta tarea orientada a ser profesionalmente lo mejor que deseamos y podemos para nosotros mismos y para los demás.
Carlos Téllez
Consultor
ctellez@bexco.co
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