Prevenir, es la fórmula
El desafío recae en los alcaldes, que deben estar a la altura, pero el Gobierno Central debe tomar la batuta para liderar el proceso.
Aunque aún no ha terminado, los reportes disponibles sobre la severidad del fenómeno de ‘El Niño muestran que este registra una intensidad menor que hace cuatro años. Las estadísticas señalan que los caudales de los ríos han bajado menos que la vez pasada, mientras que los precios de los alimentos no han experimentado saltos difíciles de manejar, lo cual es un indicador de buenos volúmenes de abastecimiento en las plazas de mercado.
Sin embargo, ese parte de relativa tranquilidad no quiere decir que la temporada seca sea un asunto menor para miles de colombianos. Ayer, se informó que 114 municipios –más del 10 por ciento del total– han sufrido afectaciones severas por cuenta de la falta de lluvia, y que 46 declararon calamidad pública por el desabastecimiento de agua. La mayoría de esas poblaciones se ubican en el departamento de Bolívar, pues la Costa Atlántica, en general, es la que más sufre por la situación.
Para los meteorólogos, la situación debería empezar a normalizarse en abril, así las nubes retornen de manera paulatina. Con un poco de suerte, dentro de un par de meses, el recuerdo amargo de la sequía se desdibujará y los patrones de siempre volverán a regir.
No obstante, lo sucedido es un recordatorio más sobre lo indispensable que es pensar en obras de mitigación. El motivo es que los especialistas en asuntos ambientales afirman que las naciones ubicadas en el trópico se exponen a situaciones más extremas, es decir, a temporadas húmedas más intensas y menor pluviosidad cuando llega el verano.
A pesar de que pueda sonar contradictorio, las autoridades están obligadas a identificar las zonas de riesgo más propensas a derrumbes o al crecimiento súbito de ríos y quebradas, para adelantar obras que eviten tragedias o reasentar a personas en peligro. Ello también implica la construcción de reservorios y el fortalecimiento de la infraestructura. El desafío recae en los alcaldes, que deben estar a la altura, pero el Gobierno Central debe tomar la batuta para liderar el proceso.
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto
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