Una oleada de pesimismo

No es un juicio definitivo sobre lo que va a pasar, pero es una señal de que la volatilidad está de regreso y también con ella el miedo.

EXDIRECTOR DE PORTAFOLIOActualizado:
El asunto puede no sentirse en Colombia, en donde la Bolsa de Valores sigue mostrando resultados que recompensan a los inversionistas y que la colocan como una de las plazas de mayor avance en lo que va del 2019, pero en lo que atañe a otras latitudes es evidente que las preocupaciones sobre el ritmo de la economía mundial comienza a pasar su cuenta de cobro.
Así quedó claro este viernes cuando los mercados mostraron resultados en rojo, debido a una serie de noticias que generan más incertidumbre que tranquilidad. En primer lugar, que el comportamiento del sector manufacturero de Alemania sufriera una caída neta en su producto fue suficiente para convencer a los observadores de que la economía más importante del Viejo Continente está entrando en dificultades. Además, el reporte se la Reserva Federal de Estados Unidos, que decidió aplazar por el resto del año nuevos aumentos en su tasa de interés, aunque alivia la situación de los mercados en el costo del dinero, tiene un subtexto que es la situación de debilidad internacional.
Como si eso fuera poco, la guerra comercial entre Estados Unidos y China no termina, y pese a que hay esperanzas con lo que pueda pasar en los próximos días con el viaje de una delegación norteamericana a Pekín, eso no garantiza nada. Y para completar, el panorama del brexit sigue sin definirse, no solo por la dura postura de la Unión Europea, sino por las señales mezcladas que envía la primera ministra Theresa May.
Lo anterior tiene consecuencias en el mercado, y el más claro ejemplo de la incertidumbre es la caída en la rentabilidad de los bonos, tanto en Alemania, como en Estados Unidos, que son un refugio de nerviosismo. Todo esto se siente sobre las monedas de las economías emergentes, como la lira turca, que tuvo una pésima semana. También el dólar cerró por debajo de los 3.100 pesos, debido a la caída de los precios de petróleo.
Ante la percepción de que la economía mundial se esta desacelerando, es imposible sustraerse a esa oleada de pesimismo, así nuestro mercado de valores siga mostrando buenos resultados. Lo anterior, claro está, no es un juicio definitivo sobre lo que va a pasar, pero es una señal de que la volatilidad está de regreso y también con ella el miedo.
Ricardo Ávila 
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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