Japón
Mediante líneas de crédito por billones de yenes el país asiático espera crecer económicamente un 2,2 por ciento para el 2012.
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Más allá del inesperado y trágico suceso ocurrido el pasado 11 de marzo del 2011, donde hubo un terremoto de 9 grados en la escala de Richter y un posterior tsunami con olas de más de 40 metros que azotaron la costa este de Japón, fueron los efectos colaterales que acabaron con la vida de más de 25.000 personas convirtiéndose así en la peor pérdida humana para el país desde la Segunda Guerra Mundial. Además, la situación se agravó con el accidente nuclear de la planta Fukushima, generando aún mayores pérdidas y desconfianza para invertir en el país.
A lo largo del año se registraron daños descomunales, donde la catástrofe fue evaluada en más de 25 billones de yenes, sin contar daños generados por las fugas radioactivas en Fukushima.
Esto fue más que suficiente, para catalogar este terremoto como el más fuerte y costoso en la historia de Japón. A raíz de esto, las verdaderas réplicas del terremoto en términos económicos, se empezaron a sentir.
En el primer trimestre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo en un 0,9 por ciento en relación con el año anterior. También, se empezó a generar desconfianza por parte de países importadores de productos japoneses, al igual que para los inversores en el país y, por último, un estancamiento en el consumo general.
Sin embargo, con la moral baja, la deuda pública en aumento y los grandes esfuerzos por estabilizar las fugas radioactivas, el ministro de Política económica, Kaoru Yosano, afirmó que a pesar de que la economía estará débil un tiempo, se recuperarán, pues son lo suficientemente fuertes como para reponerse prontamente.
En esta medida se espera que, a pesar de todo, la economía japonesa crezca un 1 por ciento en este año fiscal que termina en abril. Todo esto se debe a fuertes y rápidas medidas que ha desarrollado el Gobierno en este poco tiempo.
Mediante líneas de crédito por billones de yenes, importantes economías de electricidad y una recuperación de la inversión en vivienda, Japón espera crecer económicamente un 2,2 por ciento para el 2012.
Esto se ha logrado en conjunto con el apoyo del Banco de Japón (BOJ) que ha aumentado la compra en activos con la intención de alivianar la política monetaria del país.
El Gobierno también ha emitido bonos y espera emitir aún más para financiar los gastos fiscales y cubrir los innumerables gastos a raíz de la catástrofe del mes de marzo.
Aún así, Japón guarda una posición conservadora y busca apretar su presupuesto para el 2012, aumentando los impuestos a las empresas y renta para así alivianar la deuda total que ya alcanza los 175 billones de yenes.
Estas, entre otras, son las réplicas que ha dejado el terremoto, y que con dificultad la tercera economía del mundo ha podido ir superando.
RICARDO ROJAS PARRA
ECONOMISTA PROFESOR UNIVERSITARIO
riropa@gmail.com
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