Un cincuentenario
Actualizado:
No es común que una entidad sin ánimo de lucro cumpla 50 años de existencia, como decía el ex presidente del BID, Enrique Iglesias, en su intervención con motivo de la celebración de los 50 años de la Fundación Carvajal. Menos aún, encontrar que esta se ha mantenido fiel a la orientación, principios y valores de los fundadores y que no sólo ha seguido ampliando su marco de acción y su impacto sobre los sectores hacia los que ha dirigido su atención, sino que se ha convertido en un referente nacional e internacional de aquellos que se preocupan por el progreso de los más pobres y vulnerables en un mundo en el que son millones y millones los que se encuentran en condiciones de pobreza extrema.
La seriedad con que la Fundación ha desempeñado su labor y las lecciones aprendidas de este largo trasegar la convierten en un punto de referencia obligado para quienes se preocupan por estos temas.
Afortunadamente, el Gobierno Nacional, a través de la Alta Consejería para la Protección Social, viene estructurando su estrategia Unidos teniendo en cuenta las enseñanzas que se desprenden de la experiencia de la Fundación. El enfoque de atención integral y focalización territorial de la Fundación son elementos esenciales de la estrategia gubernamental de las llamadas Zonas Libres de Pobreza (Zolip), en las que la Fundación Carvajal también trabajará liderando el proyecto más ambicioso del programa para ser ejecutado en las laderas de la ciudad de Cali.
Muchos son los aportes de la entidad a lo largo de su historia y, posiblemente, el mayor es haber desarrollado un ‘saber-hacer’, que ojalá muchas entidades lo aprovechen, pues se trata de una actividad muy compleja en la que es común encontrar personas con buena voluntad y muchas experiencias dispersas pero, lamentablemente, demasiadas frustraciones en el logro de un reto que la sociedad tiene que superar si quiere salir adelante.
Como dijo Don Manuel Carvajal, gran inspirador de este esfuerzo. “no pueden sobrevivir empresas sanas en sociedades enfermas”. Inventar la rueda en cada nueva iniciativa no es la forma más efectiva de hacer las cosas y la Fundación considera, por lo demás, que parte de su responsabilidad empresarial es compartir su conocimiento con quienes se suman a este esfuerzo de superar la pobreza y lograr la promoción social de los más desfavorecidos.
Preocupa después de oír a los expertos que participaron en el foro de la Fundación, las dimensiones del problema y, a su vez, los vacíos que todavía se presentan. Uno que requiere especial atención es el de la vulnerabilidad de quienes están saliendo de la pobreza.
Ese es el logro de muchos esfuerzos, pero es preocupante lo frágil que resulta la situación para quien está superando la situación más crítica, pues deja de ser el objeto de muchos programas y cualquier imprevisto lo puede colocar de nuevo en una difícil situación. Ese debe ser también motivo de atención y objeto de esfuerzos complementarios de otros actores.
Temas relacionados
Ponte al día