Esto cambió
No hay duda de que la tecnología ya nos desbordó, y si bien los libros seguirán existiendo por un bu
Actualizado:
Sin duda, causó curiosidad que el invitado especial a la pasada Feria del Libro fuera, precisamente, el libro digital. Al fin y al cabo es sinónimo de riesgos y amenazas para la industria editorial. Pero por otro lado, fue una señal de realismo y de visión de los organizadores para mostrar hacia dónde va el sector.
Como amante de los libros he visto, con cierto recelo, la aparición de estos cambios y había encontrado sensatos los cuestionamientos, que al futuro del libro digital, hacen autores como Umberto Eco y JC Carriere, en su obra Nadie acabará con los libros, (Ed. Lumen, 2009).
Pues bien, recibí de regalo el Kindle, y debo decir que ahora sí estoy convencido de que el mundo de los libros cambió, y que la gran mayoría de las dudas que tenía eran sólo consecuencia del desconocimiento de lo que es un sistema de estos; y digo sistema, pues una de las experiencias más interesantes es entender que se recibe mucho más que el aparato, ya que lo que se obtiene es la conexión simultánea de lo que se está leyendo con el mundo infinito de las publicaciones en línea.
Es también la posibilidad de leer con la compañía de un diccionario, de ver, en un abrir y cerrar de ojos, las notas que se tomaron, o los párrafos que se subrayaron, si lo que se quiere es estudiar un texto y, a su vez, de buscar, mientras se lee un libro, otras obras del mismo autor o de escritores que hayan dado lugar a alguna asociación, y tenerlo disponible en cuestión de minutos.
Es posible, por lo demás, tener los documentos personales de trabajos o textos digitalizados que uno quiera, y la capacidad de almacenamiento es inmensa. Por lo que respecta al Kindle, su lectura es descansada por las características especiales que usa para su pantalla.
En fin, la tecnología logró el cambio y, para los que todavía tengan duda, les recomiendo curiosear el catálogo de libros de Amazon -que, bien se sabe, es gigantesco- y se sorprenderán al encontrar que ya hay muchos textos, cuya versión digital es más costosa que la tradicional, indicando cómo está funcionando el mercado. Lo que resulta fascinante es encontrar que ya son muchos los lugares donde se encuentran libros digitales y una gran cantidad de ellos son gratis.
Sólo basta darse una pasada por sitios de Internet como los de el Proyecto Gutemberg, Europeana, Online Books, de la Universidad de Pensilvania, Bookyards, World Public Library, por mencionar sólo algunos, para entender hacia dónde está caminando esta tendencia. Es cierto que las versiones en español son todavía pocas, pero cada día serán más y más.
Es evidente que, en alguna medida, el problema es generacional, pues quienes aprendimos a leer en papel y no en pantallas, como los niños de hoy, somos más refractarios al cambio, pero no hay duda de que la tecnología ya nos desbordó, y si bien los libros seguirán existiendo por un buen tiempo, lo cierto es que el mundo en esto también cambió.
Temas relacionados
Ponte al día