En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información
aquí
El documento, presentado por la Superintendencia Financiera, Banca de las Oportunidades y Fasecolda dice que el 76% de los hogares tiene seguridad social (EPS y/o riesgos laborales), 47,5% tiene pólizas exequiales, y un 42,4% tiene seguros obligatorios (Soat, seguros atados a créditos).
Sin embargo, solo el 30% tiene alguna póliza voluntaria, que en su mayoría son familias de mayores ingresos, lo que se convierte en una oportunidad para la industria aseguradora.
En el nivel socioeconómico alto, el acceso a seguros es del 94,6%, en el medio es de 92,5% y en el bajo es de 88,8%.
Por regiones, la mayor penetración la tiene la Pacífica, con 96,4%, mientras que la más baja está en la Atlántica, con 83,3%. En el caso de Bogotá, es de 88,3%.
El reporte señala además que, en cuanto a los seguros que son mecanismos para la inclusión financiera sostenible (seguros de vida, de accidentes personales, de incendio y terremoto en hogares y negocios, educativos, de desempleo, automóviles responsabilidad civil y agro), la penetración es de apenas 27%, impulsada por vida y autos.
Al indagar sobre lo que tienen en cuenta para adquirir una póliza, los usuarios tienen en cuenta las coberturas, el costo de la prima y la periodicidad de los pagos.
Los tenedores de pólizas consideran que toman un seguro para proteger a sus familias y tener tranquilidad frente a incertidumbres del futuro.
A pesar de los beneficios del seguro, hay muy poco interés en tomar coberturas en el grupo de hogares que no cuentan con pólizas.