Ese día, Julio y Liliana Gómez se presentarán ante las autoridades de inmigración con su pasaje a Colombia.
Los Gómez son la misma familia que el pasado 25 de julio estuvo a punto de ser deportada por vivir ilegalmente en este país.
Entonces la familia logró que las autoridades migratorias les otorgaran un plazo de 45 días para solucionar su situación, término que venció el pasado jueves.
'Me arrodillé y le pedí a Dios'
"Ese día salí de mi casa con mis maletas, me arrodillé y le pedí a Dios que no me apartara de mis hijos y me dejara volver", dijo a EL TIEMPO Liliana Gómez.
Y Dios escuchó sus plegarias pues ese jueves inmigración les dio un nuevo plazo que vence este 30 de octubre. "Espero que ahora nos permita quedarnos junto a nuestros hijos en Estados Unidos", señaló Liliana.
De hecho, los Gómez esperan que esta nueva prórroga les permita reabrir su caso de asilo político, el cual les ha sido negado en dos ocasiones y que ahora está en manos de una corte de apelaciones en Virginia que deberá determinar si hay mérito para frenar la deportación.
Mientras, sus hijos, los hermanos Juan Sebastián y Alejandro Gómez, que llegaron a E.U. de 1 y 2 años, lograron frenar su deportación hasta el 2009, gracias a un proyecto de ley presentado por el senador Chris Dodd, que les permite a estos terminar sus estudios en E.U.
Las malestas listas
"Estar con las maletas en el carro es una angustia muy grande, estamos muy destrozados y tristes ", afirmó Liliana.
Uno de sus abogados, Fernando Rojas, señaló: "Hemos hecho todo lo posible y ahora esperamos que se pare la deportación porque si ellos son enviados a Colombia no hay nada que se pueda hacer".
PATRICIA LOZANO
PARA EL TIEMPO
DESDE MIAMI