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En la crisis económica por la expansión del coronavirus en Colombia y sin los alivios autorizados por el Gobierno para que la banca los aplique a los deudores, unas son de cal y otras son de arena.
(Pequeñas empresas consiguen recursos en bolsa de valores).
Aunque el Ejecutivo reporta que el sistema financiero ha dado periodos de gracia y prórrogas a casi 5 millones de deudores con créditos por $110 billones -y que entre el 4 y el 10 de abril desembolsó 3’026.757 créditos por un monto de cartera de $4,37 billones-, empresarios y personas naturales cuestionan que aún hace falta mucho para ayudar al sector de las pymes, que representan cerca del 90 por ciento del aparato productivo colombiano.
El superintendente financiero, Jorge Castaño, dice que él tiene el control de las cifras del sistema, las valida y “vigila que las 43 entidades supervisadas cumplan con los planes de beneficios (alivios) hacia sus deudores”, pero no puede ordenar que las entidades actúen de una u otra forma con un cliente, más allá de su órbita de regulador para evitar que cometan abusos.
(Subsidiar nómina de mipymes vale $15,6 billones mensuales).
Por su parte, las entidades financieras, entre ellas los bancos, a través de su gremio Asobancaria, indican que frente al cuestionamiento de que no están dando suficientes créditos aseguran que “no es cierto, pues las entidades bancarias han brindado periodos de gracia para el pago de las deudas para 5 millones de colombianos y ha otorgado nuevos créditos a tasas de interés preferenciales”.
El gremio recuerda que el “Gobierno Nacional aprobó la propuesta de otorgar garantías de hasta el 90% para los créditos nuevos, por medio del Fondo Nacional de Garantías. Confiamos en que estos programas, junto con la línea especial Colombia Responde de Bancóldex, permitan apalancar a aquellas mipymes y profesionales cuya actividad productiva se encuentra paralizada o afectada de manera significativa”.
OBSTÁCULOS O PRECAUCIÓN
De todas maneras, voceros del sector financiero mencionan que a pesar de la crisis, que seguramente hará que este año no se presenten utilidades, las entidades también deben buscar un equilibrio para evitar un mayor deterioro de la cartera, ya de por sí en peligro por la parálisis de gran parte de la economía.
Por eso es que buscan balancear la rapidez en el otorgamiento de créditos con el análisis de sus deudores para evitar que se deterioren indicadores como el de solvencia, que ha sido una de las fortalezas del sistema en los últimos años.
Además dicen que son conscientes de que no obstante siendo uno de los pilares de la economía, no gozan de una aceptación unánime entre la gente.
(Aproveche los activos de su empresa para respaldar créditos).
VOCES INCONFORMES
Y justamente algunos de los que en la actual coyuntura han visto cómo las puertas de la banca no han estado abiertas para ellos muestran su rechazo.
Tal es el caso del microempresario Ricardo Polanía, propietario de Unmedio SAS, dedicada a la publicidad en Madrid, Cundinamarca, quien con ocho empleados directos y dos por contrato, no sabe cómo va a pagar la nómina del 30 de abril.
“Fui al Banco Davivienda donde tengo dos créditos al día y allí me dijeron que les pasara varios documentos y esperara, pues no tenían claro cuáles eran las líneas de crédito preferencial para las pymes como la mía. Tenía entendido que a los microempresarios nos iban a ayudar a financiar, pues aunque no pido nada regalado, sí por lo menos que nos ayuden con tasas bajas”, comenta Polanía.
“Pagué la nómina del 15 de abril con ahorros de la empresa, pero me quedé sin liquidez”, dice.
En una situación similar se encuentra el microempresario Roberto de Lima, gerente de Fundelima, una empresa de fundiciones de Barranquilla que tiene 124 años de existencia, quien dice que “para nosotros los bancos han seguido trabajando igual. Para ellos no hay crisis. Las condiciones de crédito para una situación excepcional no hay. No pudimos acceder a ninguna línea porque según ellos se acabaron a las cinco horas de haber salido. Hasta ahora lo que tenemos es congeladas las cuotas de las obligaciones por tres meses”.
De Lima comenta que invirtió “19 días, toda la cuarentena, luchando por un crédito de nómina o capital de trabajo y no se pudo. Decidimos no perder más tiempo con los bancos”. “Del Gobierno esperamos más para las pymes y aunque entendemos que primero había que apoyar a las personas que viven del día a día, sin embargo la micro y pequeña empresa es casi igual. Viven de lo que produce cada día y hoy la mayoría está cerrada”, advierte.
OBTUVIERON CRÉDITOS
Entre quienes hacen parte de las estadísticas del Gobierno que han obtenido crédito en los últimos días se encuentran personas y empresas de todos los tamaños.
Deyanira Cañón, gerente de Plásticos Eda en Bogotá dijo que recibieron “un crédito de Bancóldex a través del Banco de Occidente a una tasa baja que les ha ayudado a cumplir los compromisos”.
Yolanda Rojas, socia de Reindustrias de Neiva dijo que Davivienda les otorgó un crédito para pagar nómina y les prorrogó otro y Mónica Patiño, de Ingema de Medellín, reportó que este banco les renovó unas obligaciones y prorrogó otras.
Yudylyn Rodríguez Gómez, subdirector financiero de Icomallas en Cali dijo que recibió un crédito del Banco AV Villas para el pago de nómina.
Doris Canchila en Corozal, Sucre dice que el Banco Agrario le aprobó un crédito para sembrar yuca a una tasa de 3,5% efectivo anual.
Gustavo Ureña en el Zulia, Norte de Santander, recibió un crédito del Banco Agrario a través de la línea Colombia Agroproduce para cultivos.
Andrés Osio, gerente de los restaurantes Mundo Verde Salud, obtuvo la prórroga de capital e intereses de un crédito con Bancolombia en Medellín.
Eugenia Londoño, de Eduardoño, recibió un crédito del Banco de Bogotá –El Poblado– para pagar la nómina de 560 empleados y otro para el pago de proveedores.