En Bogotá se dice que las cosas van mal. Algunos afirman que en los gobiernos ‘independientes’ de Mockus y Peñalosa, entre 1995 y el 2004, la ciudad mejoró, y que en los de ‘izquierda’, entre el 2005 y el 2013 (2015), desmejoró.
Según el Gallup Poll, Mockus entra a una ciudad en 1995, en la cual solo el 21 por ciento de las personas decía que la capital estaba mejorando, y deja este indicador en 25,5 por ciento (quizá por su renuncia). Peñalosa toma la administración y deja el indicador en 49,25 por ciento, en el 2000; Mockus es reelegido y entrega este indicador en 63,40 por ciento, en el 2003. Esto muestra que los bogotanos sintieron un cambio en la metrópoli en esos 9 años.
En Colombia, el 36,33 por ciento de las personas pensaba que el país estaba mejorando en 1994, y en el 2003 el 42,6 por ciento lo sentía. Lo que indica una mejoría mucho mayor en Bogotá que en el país, en cuanto a la percepción de mejora.
El Gobierno de Garzón toma el indicador en 63,4 por ciento y lo entrega en 64,4 por ciento en el 2007, dando este número de base a la administración de Moreno, que lo entrega en 34 por ciento en el 2011, tendencia que recibe Petro, que lo lleva en lo corrido de su Gobierno en 28 por ciento. La sensación sobre la situación del país pasó de 42,6 por ciento a 25,7 por ciento en el mismo periodo.
Para los ciudadanos, los ‘independientes’ mejoraron la sensación de avance de la ciudad y los de ‘izquierda’ la frenaron. Así, las tendencias de percepción nacional y de la capital del país se mueven en los mismos sentidos, porque las personas no siempre pueden diferenciar los dos escenarios.
En los datos duros, las tendencias son diferentes. En el periodo 2003-2012, la población de Bogotá aumentó 14,25 por ciento y la nacional 11,25 por ciento; el ingreso per cápita creció 95 y 11 por ciento, respectivamente; el desempleo se redujo 27 por ciento en Bogotá y 12 por ciento en el país, donde el subempleo aumentó 40 y 21 por ciento, en su orden.
Lo anterior causó una reducción de personas en pobreza del 58 por ciento en la capital y del 24 por ciento en el país, y un cambio del coeficiente de Gini en Bogotá de 0,55 a 0,50 y de 0,55 a 0,54 en el resto de territorio nacional. La inflación de la capital pasó de 5,98 por ciento en el 2003 a 2,43 por ciento en el 2012, y en el país de 6,49 al 2,44 por ciento.
Entre el 2003 y el 2012, Colombia y Bogotá mejoraron: la primera aumentó más el ingreso que la segunda, y la capital mejoró sus indicadores socioeconómicos.
No es claro si han sido los gobiernos locales los artífices de estos logros –porque el aumento salarial, la reducción de la inflación y la integración comercial son políticas nacionales de los gobiernos Uribe y Santos–, pero sí lo es que se dieron en periodos de la ‘izquierda’, aunque no se pueden desligar los dos escenarios.
No obstante, la opinión pública considera que las cosas están empeorando en Bogotá y en el país, por la forma de actuar de Petro y el proceso de paz de Santos, demostrando que los ciudadanos castigan los errores y no premian los triunfos.
Camilo Herrera M
Presidente Raddar
camiloherrera@raddar.net