Continúan las publicaciones de las perspectivas económicas del año que comienza por parte de distintas organizaciones multilaterales. El turno ayer fue para el reporte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que refleja un 2020 con un crecimiento más lento y sin muestras de ganar mucha más velocidad.
El FMI bajó su pronóstico del crecimiento de la economía global para este año de 3 a 2,9 por ciento y de 3,4 a 3,3 por ciento para 2021. Al igual que en otros análisis, como el de riesgos del Foro Económico Mundial, el Fondo identifica la creciente vulnerabilidad de la economía mundial frente al cambio climático.
Los costos de los impactos climáticos constituyen un riesgo latente contra las proyecciones del crecimiento económico.
En el arranque de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), la entidad invitó a los gobiernos a tomar acciones como la construcción de infraestructura verde, así como el despliegue de esfuerzos mayores en la reducción de las emisiones de carbono y otros gases efecto invernadero.
Otra de las dinámicas con mayores impactos en el ritmo de la economía global es la guerra comercial entre Estados Unidos y China y, en general, la tendencia proteccionista en este frente. Si bien la firma de la fase uno del acuerdo entre Washington y Beijing mitigó las preocupaciones sobre un escalamiento en 2020, los efectos negativos de las tensiones en el comercio terminaron por frenar las proyecciones de crecimiento.
Con un escenario similar a los reportes de Naciones Unidas y del Banco Mundial, el FMI proyecta en 2020 una economía afectada por el creciente proteccionismo, el aumento de la deuda, el descontento social en varias partes del mundo y la incertidumbre sobre el comercio global.
Estas miradas hacia adelante reflejan que el panorama de corto plazo para la economía mundial no es el más promisorio. Esto hace valorar más las proyecciones positivas para Colombia.