Hoy es el día más crucial de la campaña presidencial en Estados Unidos después del 3 de noviembre, día de elecciones. Se trata del Súper Martes, Super Tuesday en inglés.
El sistema de selección de los candidatos presidenciales en busca de la Casa Blanca consiste en 57 elecciones primarias –los 50 estados, el Distrito de Columbia, 5 territorios y las primarias en el extranjero– en cuatro meses desde febrero hasta junio. Como el actual presidente Donald Trump busca su reelección, los comicios se han concentrado en la definición del candidato presidencial del partido Demócrata, hoy en oposición.
Cada una de estas 57 elecciones locales adjudica delegados a la convención partidista en función de su población. Por ejemplo, el Estado de California, con alrededor de 40 millones de habitantes, tiene en juego 415 delegados mientras que el territorio de Samoa Americana con menos de 60 mil otorga solo 6 delegados.
El total de delegados de las 57 elecciones es de 3.979 así que el precandidato demócrata que llegue a los 1.991 será el contendor oficial contra Trump en las elecciones generales de noviembre. El Súper Martes gana su nombre porque estarán hoy en juego 1.357 delegados –un tercio del total– en 14 estados, Samoa y los demócratas en el exterior.
No solo están en disputa los 415 delegados californianos sino los 228 texanos y los 110 de Carolina del Norte. Tradicionalmente este día sirve para cimentar al favorito al darle un número inalcanzable de delegados.
Hoy se enfrentan las dos ramas de la oposición demócrata. En un lado el senador socialista Bernie Sanders que representa el bloque de izquierda mientras en el otro dos candidatos centristas: el exvicepresidente Joe Biden y el ex alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
El pasado sábado Biden ganó en Carolina del Sur y reforzó su condición de carta moderada. Hoy el pulso es Sanders contra Biden. Sanders lleva ventaja como favorito, pero la meta del centrismo es frenar su coronación de Súper Martes.