El viernes el Dane publicó el informe de mercado laboral para el pasado mes de enero. La tasa de desempleo no cede y alcanzó el 13 por ciento - 0,2 puntos por encima del mismo período del año pasado-.
Si bien los niveles de desempleo bajaron 0,8 puntos porcentuales para el conjunto de las 13 ciudades grandes, los desocupados en el resto del país empujaron hacia arriba el total nacional. Hoy en Colombia 3,2 millones de personas están sin trabajo y la población inactiva aumentó más de medio millón.
El desempleo constituye el desafío socioeconómico más importante para el gobierno Duque para este año 2020. Las buenas noticias para la economía que representan tanto el ritmo de crecimiento del PIB como las dinámicas del consumo y la inversión son empañadas por el imparable deterioro del mercado laboral.
Lo más grave es que mientras las positivas cifras macroeconómicas son lejanas al diario vivir de los millones de ciudadanos que conforman la población económicamente activa, la falta de puestos de trabajo estables y la informalidad golpean la mesa del comedor de los hogares colombianos.
En entrevista publicada hoy en este diario el entrante ministro de Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, detalla algunas estrategias del Gobierno para enfrentar el alto desempleo como la implementación de los incentivos dentro de la reforma tributaria de diciembre pasado. Así mismo anuncia la pronta firma de un pacto por el empleo con los gremios.
A pesar de lo anterior, es mucho más lo que el Gobierno podría estar haciendo para estimular la creación de puestos de trabajo. Las empresas de todos los tamaños no crean empleos por los anuncios gubernamentales ni mucho menos porque firmen pactos.
Lo hacen porque sus actividades económicas los demandan. No hay claridad sobre exactamente cuántos puestos de trabajo ha ayudado a crear el Gobierno, por ejemplo, mediante los pactos de Crecimiento. Esos datos ayudarían mucho al debate sobre cómo bajar el desempleo. Se necesita más acción e información.