Ayer Fedesarrollo publicó los resultados de la Encuesta de Opinión del Consumidor correspondiente al pasado mes de enero. El Índice de Confianza del Consumidor registró un balance de -1,2 por ciento, lo que representa un aumento de 8,3 puntos porcentuales con respecto al final del año pasado.
De acuerdo al centro de estudios, el aumento de esta confianza de los consumidores se explica por el mejoramiento de las condiciones económicas y en menor medida a un aumento en el índice de Expectativas de los Consumidores.
En comparación con diciembre de 2019 la percepción de los consumidores sobre la situación de sus hogares mejoró así como la disposición a comprar bienes durables. En enero la confianza de los consumidores aumentó en todos los estratos con respecto al mes anterior.
Uno de los aspectos más relevantes del descontento social que estalló a finales del año pasado es la pérdida de la confianza de la mayoría de los colombianos en la gran mayoría de las instituciones. Por ejemplo, según datos de las más recientes encuestas, los ciudadanos rechazan el manejo de la economía a pesar de las positivas cifras del desempeño así como la corrupción administrativa.
Esa pérdida de confianza no sólo se traduce en una percepción de ilegitimidad de muchas instituciones, como la caída de la imagen favorable de los empresarios, sino también en el aumento del pesimismo frente al futuro de la sociedad, de los hogares y de la situación personal.
Si bien este índice de Fedesarrollo se mantiene en el terreno negativo, ha venido mejorando con respecto a meses anteriores. Es una buena noticia que los consumidores tengan una perspectiva más optimista frente a la situación económica del país. El inicio de los nuevos gobiernos locales es otro factor que puede ayudar a mejorar la percepción ciudadana. La confianza es sin duda uno de los antídotos más potentes contra el pesimismo.