El pasado viernes el presidente Iván Duque anunció que la actual ministra de Trabajo, Alicia Arango, pasaría en dos semanas a la cartera de Interior.
El cambio en el ministerio de la política no sorprendió a nadie: la saliente ministra Nancy Patricia Gutiérrez sufrió las consecuencias de una apuesta del primer mandatario a unas relaciones distintas con el Congreso y a la dificultad de construir mayorías parlamentarias estables.
Arango constituye una carta de confianza para el partido de gobierno Centro Democrático, ya que fue la mano derecha del expresidente Álvaro Uribe durante prácticamente todo su gobierno. Al mismo tiempo, acompañó al hoy presidente Duque cuando arrancó su precandidatura.
La nueva ministra entra a reforzar un equipo político en la Casa de Nariño con no pocos retos. El más prioritario es la configuración de un acuerdo político con partidos como Cambio Radical que aún no hay claridad de cuándo se anunciaría públicamente. Arango tendría la responsabilidad tanto de transformar ese acuerdo en mayorías tangibles en el Congreso, como de manejar las ansiedades del resto de partidos de la coalición de gobierno, incluyendo los uribistas.
Otro desafío es el de la agenda parlamentaria. El gobierno Duque necesita definir para qué usará la gobernabilidad, producto del eventual acuerdo. En otras palabras, cuáles serán esas reformas sustanciales que impulsará por el Congreso, bajo el liderazgo de Arango, y que le ayudarán a cimentar su legado. Además, cómo se implementarán las concesiones burocráticas que seguramente estarán atadas a un acuerdo de esa naturaleza.
Sumado al manejo del Congreso, la nueva Mininterior es responsable, por ejemplo, de los planes para proteger a los líderes sociales. Esta tragedia no cesa y el Gobierno no ha encontrado el camino para impedir los permanentes asesinatos de estas personas en todo el territorio nacional.
La salida de Arango de Mintrabajo deja huérfanos los debates sobre las reformas pensional y laboral. Esta es una discusión necesaria ante la situación del alto desempleo y la inequidad en el sistema de pensiones. El remplazo de Arango en esa cartera deberá tomar decisiones.