Cada día que pasa en medio de la pandemia global generada por el coronavirus, empeoran los pronósticos sobre el desempeño de la economía mundial en este 2020. En materia regional, América Latina no se salva del “contagio” económico de la covid-19 y el panorama para este año luce sombrío.
Uno de los pronósticos más recientes es el del Banco Mundial. De acuerdo a este ente multilateral, la crisis del coronavirus tendrá un impacto incluso más severo que la crisis financiera de 2008. El PIB latinoamericano caería un 4,6 por ciento a final de año. Economías regionales importantes como México y Brasil se desplomarían al terreno negativo: -6 por ciento y -5 por ciento respectivamente.
Colombia, por su parte, se contraería en un 2 por ciento. Este sería un dato que haría historia ya que el desempeño de la economía colombiana no es espectacular pero sí positivo y estable. De hecho, sin coronavirus, las estimaciones sobre el crecimiento del PIB nacional para 2020 estaban alrededor del 3,5 por ciento.
La naturaleza de la crisis económica desatada por la pandemia de la covid-19 golpea la región por variados frentes: los bajos precios del petróleo y las materias primas, la caída en el comercio internacional, la disminución en el turismo que afecta a las naciones caribeñas, la salida de capitales y un menor margen de maniobra fiscal y de endeudamiento de los gobiernos de la región.
Tras varios años de desaceleración y bajo crecimiento, América Latina estaba en camino de mejorar para 2020. El coronavirus dio al traste con esa aspiración y todavía no hay una magnitud completa de la severidad de su impacto no sólo económico sino social. Hoy están en peligro de borrarse todos los logros sociales y de lucha contra la pobreza que la mayoría de los países latinoamericanos habían conseguido en los últimos años.
Por ahora los gobiernos regionales, incluido el colombiano, enfrentan esta pandemia con más vulnerabilidad fiscal que en el 2008.
framir@portafolio.co
@pachomiranda