Llegó el TLC y creo que el vicepresidente Angelino Garzón jugó un papel definitivo en esta parte final de la aprobación. Uno de los compromisos del Gobierno colombiano ante Estados Unidos son ajustes en la normativa laboral y fortalecer la lucha contra la violencia sindical. En este contexto, ¿qué mejor carta de garantía que el vicepresidente Garzón?
No ha sido gratis cada una de las intervenciones a la luz pública que el Vicepresidente ha realizado. El resultado está a la vista.
Así las cosas, Angelino seguirá siendo un ojo avizor en el Gobierno.
Ya tenemos TLC. Ahora viene la puesta en marcha, que no será igual en todos los sectores económicos.
Los acuerdos que se adelanten pueden servir de cubrimiento a eventuales riesgos, por lo que la gran incertidumbre, dadas las volatilidades de la tasa de cambio, podrán cubrirse.
De esta forma, el sector agrícola ha sido el que más ha hecho pronunciamientos por la pérdida de competitividad, pero puede tener una respuesta a favor. Los resultados no son halagadores para el gremio: desde el 2008 su PIB presenta crecimientos negativos.
En el 2008 fue menos 0,4 por ciento, en el 2009 menos, 1,1 por ciento, y en el 2010 repitió con menos 0,4 por ciento.
La esperanza en el 2011 es que lleva un crecimiento promedio del 4,6 por ciento hasta el segundo trimestre.
En estos momentos existen inestabilidades institucionales y falta de políticas adecuadas.
El impacto que el sector le ha ocasionado al empleo igualmente ha sido negativo. La variación entre el 2010 y el 2011 es menos 2,2 por ciento. Disminuyó el nivel de empleo en el sector. Los aumentos en el nivel de empleo que han ocasionado otros sectores son contrarrestados por las cifras negativas de agricultura y ganadería.
La restitución de tierras es urgente y sumamente importante para Colombia, y así debe ser. Pero mientras eso se arregla, ¿cómo podemos cambiar el rumbo de esas cifras que vienen desde el 2008 y fueron recibidas por el actual Ministro?
Si el Producto Interno Bruto del sector cambia para el 2011 (de acuerdo con la tendencia que lleva en promedio de 4,6 hasta el segundo trimestre), ¿qué pasó entre el 2008 y el 2010?, ¿cómo se pueden recuperar esas pérdidas?
La mano de obra del sector agrícola tiene factores productivos que la pueden sustituir; esa fuerza de trabajo no es fácil que entre a competir o sustituir elementos productivos en otros ramos.
Si no se enciende el motor desde ya, la teoría de la movilidad de los factores no tendrá aplicación, toda vez que durante el proceso de aprendizaje ya hay otros que van adelante.
En este orden de ideas, señor Vicepresidente: sus buenos oficios aceleraron el proceso de la firma. ¿Cómo hacemos ahora con el sector agrícola?