Ante 'Jojoy', muerto en su guarida, puede asegurarse que su 'escuela', por antihistórica y bárbara, ha entrado en barrena. Hoy, recordamos que hace ya un tiempo tuvo lugar un foro pluralista, convocado por la Universidad Sergio Arboleda, intitulado 'Periodismo, guerra y terrorismo', bajo la coordinación de su decana, Diana Sofía Giraldo. Reconocidos especialistas en la materia abocaron el tema sin compromisos partidistas, ni ataduras ideológicas, y menos en el plan de cada quien vender su propio 'cuento'.
Fuera de panelistas nacionales, como Rafael Pardo, Alfredo Rangel, Rodrigo Pardo, León Valencia, intervinieron también conocidas autoridades en la materia venidas del exterior. Entre otras conclusiones, todos ellos coincidieron en que hace falta más conocimientos de parte de quienes, como periodistas, son los encargados, quiérase o no, de orientar o extraviar a la opinión pública e impedir o agravar sus desbordamientos.
En dicha ceremonia, Alfonso López Michelsen recabó en la urgencia, novedosa para muchos, de proyectar el terrorismo no como noticia destinada a escandalizar y aumentar el rating, sino como una nueva 'ciencia' que obliga a ser analizada y desarrollada con más profundidad, visión y realismo, si lo que se pretende son resultados positivos, sin dueños únicos de la verdad.
Los participantes se refirieron a la conexión existente entre la guerra, el terrorismo y el periodismo moderno, dados los impresionantes avances de la radio colombiana, de la calidad de la producción editorial, especialmente de revistas y material bibliográfico a nivel universitario y, además, sobre la presencia de un público cada día más exigente.
Frente al terrorismo, estilo 'Jojoy', se hicieron, entre otras, algunas reflexiones interesantes, relacionadas con los medios. Por ejemplo:
- Que por ser el terrorismo un enemigo invisible e inubicable, sólo puede ser derrotado por una coalición estrecha, persistente y no utilitaria conformada por el Estado y la sociedad civil.
- Que la comunidad internacional debe cerrar filas sin ambigüedades en favor de todas aquellas políticas conducentes a la erradicación o legalización de la droga, dada su íntima cercanía entre el narcotráfico y el terrorismo.
- Que no basta con condenar el terrorismo porque, primero, al enemigo hay que conocerlo desde sus propias entrañas. Una estrategia ciega, sumada al miedo y al desconcierto, no conduce sino al debilitamiento del llamado establecimiento y, por consiguiente, los medios de comunicación juegan un rol fundamental para orientar debidamente a la opinión pública.
Se habló también de que la euforia sobre una supuesta 'armonía' occidental, proveniente del derrumbamiento del muro de Berlín, y la idea tonta de una democracia liberal como única ideología, han entrado en una profunda crisis a partir del 11-S, y que, por lo tanto, las crudas realidades en Occidente están a la vista; entre otras, la multiplicación de los conflictos étnicos, la aparición de nuevos modelos de alianza entre Estados, el surgimiento de movimientos neocomunistas y neofascistas, y la intensificación del fundamentalismo religioso.
El ex presidente López insistió en la interrelación entre la guerra y el terrorismo, afirmando que: "así como hay periodistas versados en economía, derecho, y la propia política, no los tenemos en el tema concreto del terrorismo. Periodistas que distingan entre sus variantes y los distintos campos en donde tiene su actividad". Subrayó que, "sin esa ciencia, y sin ese conocimiento, nos vemos expuestos a guerras de propaganda, en las que se presentan los mismos hechos con versiones diferentes, y se analizan con una ingenuidad, y con una inexperiencia que clama al cielo".
Definitivamente, con la muerte de 'Jojoy', y lo que él simbolizaba, Colombia augura y merece mejores días. Por su parte, los medios hicieron un buen cubrimiento.