Como lo sostiene el pensador francés Pierre Rosanvallon la democracia ha venido perdiendo fuerza por razones de carácter social e institucional, originadas las primeras en el aumento de las desigualdades y las segundas por el hecho de que no está cumpliendo con la promesa de que cada cual ocupe su lugar en la sociedad.
Esta situación origino el año pasado protestas sociales en diferentes países del mundo (Francia, España, Hong Kong, Chile, Colombia, Ecuador), que no se han limitado a manifestaciones pacíficas sino a destructivos focos de violencia que fueron rechazados por una gran mayoría de los ciudadanos.
Los temas que han originado esta violencia eran prácticamente semejantes en todos los países pero se han ido alejando en algunos de ellos, así como los procedimientos y las soluciones para superarlos.
Respectos a los temas materia de las protestas, juegan un papel determinante los impuestos y los servicios básicos, como la salud, el sistema de pensiones y la educación.
Mientras algunos países buscan reducir los impuestos a las grandes empresas y hacer más onerosos los servicios básicos para los beneficiarios, como es el caso de Chile y Colombia, al aumentar su valor, revisar la edad de jubilación y no garantizar una educación que favorezca a todos los niveles sociales, otros, como es el caso de España, proponen la subida de impuestos solamente para las rentas más altas, la supresión de la reforma de las pensiones, una rectificación parcial pero significativa de la reforma laboral y un compromiso para subir el salario mínimo a 1.200 euros en 2024.
En cuanto al procedimiento para realizar las reformas, tanto Chile como Colombia, se ha efectuado un “Diálogo o Conversación Ciudadana” con los manifestantes, habiendo tomado fuerza en el primero pero no en el segundo.
En Chile ha conducido a un acuerdo político en el Congreso que hace posible la vía institucional y participativa para una nueva Constitución. Se ha acordado convocar a un plebiscito en abril de este año para que se responda si quiere o no quiere una nueva Constitución y diga qué tipo de órgano debiera redactarla. (Convención Mixta Constitucional o Convención Constitucional).
Además la nueva Carta Magna será sometida a plebiscito ratificatorio. En el caso colombiano por lo contrario el diálogo ha ido perdiendo fuerza. Por una parte los manifestantes presentaron 120 propuestas de las cuales el gobierno nacional solo considera viables el 19%.
Este último ha reducido la discusión a seis temas (crecimiento con equidad, educación, ambiente, lucha contra la corrupción, paz y legalidad) para los cuales espera tener propuestas el 15 de marzo, las cuales serán tratadas en los canales institucionales.
No se ha pensado en una constituyente porque Colombia, a diferencia de Chile que con este proceso busca refundar las bases de la institucionalidad y la convivencia política y social, solo aspira a reformar aspectos puntuales del sistema político, económico y social. Esta diferencia de enfoque se origina en el hecho de que si bien es cierto que inicialmente el estallido social en los dos países tuvo un origen popular (trabajadores, estudiantes indígenas etc.) en Chile al final fue liderado por los partidos políticos y en Colombia no, los cuales se han atomizado y perdido fuerza.
Manuel José Cárdenas
Consultor internacional.