Entre el rubio y el moreno

Actualizado:
Tras haber dividido a su partido en vano, sembrando cuanta cizaña pudo sembrar contra Barack Obama, mañana Hillary debe anunciar finalmente su retiro como precandidata. Pero no lo va a hacer como un acto de gallardía política para buscar la unificación demócrata alrededor de Obama... A juzgar por el tono de sus pronunciamientos recientes, Hillary va a tratar de cobrar los 18 millones de votos que obtuvo en las primarias para acomodarse como candidata a la Vicepresidencia.
Algunos piensan que Barack y Hillary conformarían un dream team demócrata para las elecciones de noviembre, pero mal haría Obama en elegirla como compañera de fórmula. El secreto de su éxito hasta el momento ha sido la promesa de un cambio en la manera de hacer política, y si hay algo claro a estas alturas es que la dinastía Clinton ya tiene pátinas y hongos. Pero incluso si Obama decidiera aceptarla como pareja y ganara las elecciones, a la postre perdería. ¿Quién puede gobernar con autonomía, con Hillary y Bill metidos en la Casa Blanca?
Para tomar esa y otras decisiones de su campaña, Obama debe tener presente que enfrenta un panorama inmejorable para jugársela por sus propios medios en las elecciones de noviembre. Nadie duda que John McCain ha resultado ser un candidato mucho más interesante que lo que parecía ser en un principio, y además tiene la gran ventaja de haber visto cómo Hillary y Obama se sacaban los trapitos al sol resquebrajando al electorado demócrata. Pero lo cierto es que el Partido Republicano la tiene cuesta arriba en las elecciones de noviembre.
Varios obstáculos se oponen a una potencial elección de John McCain. Por un lado, la situación económica ha nublado el ánimo de los electores estadounidenses. Si bien la recesión no ha sido tan profunda como se esperaba, el creciente desempleo, los altos precios de la gasolina y la persistente caída del valor de las viviendas atentan contra la continuidad republicana en el poder. Por otro lado, es muy difícil que un mismo partido pueda mantenerse tres períodos consecutivos en la presidencia. La única vez que sucedió (desde la época de Harry Truman) fue en 1988, pero en ese momento los índices de aprobación de Ronald Reagan rondaban el 60 por ciento, mientras que ahora los niveles de aprobación de George Bush apenas superan el 30 por ciento y la proporción de encuestados que piensan que E.U. va por mal camino ha alcanzado niveles récord. Como si eso fuera poco, el hecho de que McCain tenga 71 años de edad tampoco le ayuda.
¿Entonces Obama tiene allanado el camino hacia la presidencia? Nada de eso. Además de su escasa sintonía con los sectores populares del Partido Demócrata, su evidente inexperiencia y los estragos de las zancadillas de Hillary, no hay que olvidar que Obama es un candidato de raza negra. Y, por más entusiasmo progresista que haya en el ambiente, yo francamente dudo que E.U. esté listo para elegir un presidente negro. Lo único seguro es que las elecciones que vienen van a estar bastante más movidas que las primarias demócratas...

PORTAFOLIO GOOGLE NEWS
Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

PORTAFOLIO WHATSAPP
Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.