De acuerdo con el cronograma establecido originalmente, la fecha de publicación de los resultados sobre el comportamiento del PIB en el último trimestre del 2018 estaba programada para ayer 15 de febrero.
Sin embargo, hace unos días el Dane reportó que dará a conocer esa cifra el próximo 28 de febrero. Pero, en el entretanto, la entidad ha dado algunas pistas sobre lo que pudo ser el comportamiento de la economía colombiana en la última parte del año pasado.
Para comenzar, los pagos de obras civiles aumentaron por encima de lo que esperaban los analistas, más allá del 6 por ciento, con lo cual suben las posibilidades de que el comportamiento de una rama clave del sector de la construcción haya superado las expectativas. Al parecer, el hecho de que los gobiernos locales están en la parte final de su mandato, puede haber influido para que el ritmo de las obras se haya intensificado y que, a la vez, el destrabamiento de algunas concesiones de cuarta generación también se sienta en las estadísticas.
De otro lado, el desempeño de la industria, sin lograr números espectaculares, cierra con un balance positivo, después de los decrecimientos registrados en años anteriores. Más llamativo todavía es lo que pasó con el comercio al pormenor, en el cual las ventas experimentaron un incremento de más del 6 por ciento en el 2018, lo que sugiere que la demanda interna se comportó mejor de lo que se esperaba, y que, a pesar del deterioro en la confianza de los consumidores, la actividad comercial le va a ayudar al conjunto de la economía.
Si a los elementos mencionados se le agrega el buen comportamiento del turismo y las expectativas con respecto a la producción minera, debido a que la extracción de petróleo volvió a estar por encima de los cálculos de los expertos, todo sugiere que la economía bien podría haber crecido cerca del 3 por ciento en el último trimestre del 2018.
Falta esperar, por supuesto, cuáles son las cuentas definitivas del Dane, pero aún si no se llega a las expectactivas más elevadas, lo importante es que la economía colombiana confirma su senda de reactivación luego de un 2017 mediocre, y, al mismo tiempo, eleva la esperanza de que el 2019 sea aún mejor.