Para un economía que tiene un problema serio con sus cuentas externas, resulta inquietante el reporte entregado por el Dane el viernes pasado respecto al comportamiento de las exportaciones. De acuerdo con la entidad, las ventas del país al exterior cayeron 9 por ciento en junio, ante lo cual el acumulado del primer semestre muestra un bajón del 1,5 por ciento, al sumar 20.247 millones de dólares.
Dada la tendencia creciente de las importaciones, es muy probable que cuando se completen los datos del sexto mes del año el déficit en la balanza comercial aumente de manera significativa. Entre enero y mayo el saldo en rojo iba en 3.642 millones de dólares y tal como van las cosas todo apunta a que el desfase superará con creces el del 2018.
La razón principal es que a pesar de la devaluación del peso, que en principio hace más competitivos a los productos colombianos en los mercados internacionales, no hay ninguno de los grandes renglones que saque la cara. Con pocas excepciones, tanto los segmentos tradicionales como los más nuevos, registran retrocesos importantes.
En lo que atañe al renglón de bienes agropecuarios, alimentos y bebidas, el descenso es del 3 por ciento en el acumulado. Café, aceite de palma, café o ganado bovino, van de para atrás. Tan solo banano o aceite de soya se destacan, al mostrar mejoría.
Tampoco anda bien el capítulo de combustibles y productos de las industrias extractivas. Aunque el alza en la producción de petróleo compensa los menores precios internacionales del crudo, el tropezón se ve en el carbón, cuya cotización en los mercados globales se ha desplomado rápidamente.
Por último, las manufacturas también retroceden. La mala hora del ferroníquel es el factor que más pesa, pero no es el único. En el mejor de los casos seguimos estancados y en otros hemos perdido compradores.
Todo lo anterior sucede en un entorno global difícil. Aun así, la esperanza de los analistas era que en el 2019 pudiéramos levantar cabeza. Eso no ha sido así, ni en los productos básicos, ni en los de mayor valor agregado.