En este cambio de gabinete, la mayoría de los miembros del nuevo gobierno ya estaban en otras o en las mismas posiciones, o habían trabajado con él.
El gran palo ha sido Fernando Carrillo, en Interior. Se esperaba que Santos designara a Serpa, y que él traería al gobierno a una porción del samperismo, augurando un reagrupamiento de los fragmentos liberales. Pero dentro del samperismo decían que Serpa, el amigo fiel, se había volteado, y tampoco lo estaban viendo con buenos ojos los liberales. Desde la retaguardia, alguien intervino, y Carrillo, que apenas comenzaba a calentar el puesto que le habían creado, y procede de esa fracción del liberalismo, pasó a ocupar el Ministerio de la política.
Otro palo ha sido la permanencia de Juan Camilo Restrepo, en Agricultura. En su penúltima intervención pública muchos entendieron que se estaba despidiendo y sus enemigos hicieron correr el rumor de que lo iban a cambiar, porque los gremios no lo quieren. Una buena razón para haberlo conservado, pero no es la única. En el actual proceso de paz, uno de los ases del Gobierno es lo que Juan Camilo ha querido hacer en materia de restitución de tierras, cambio de uso de esta y ampliación de la frontera agropecuaria.
La semana pasada, la Corte Constitucional tomó la decisión de mantener el límite máximo de la Unidad Agrícola Familiar (UAF) y tumbó los Art. 60, 61 y 62 del Plan de Desarrollo 2010-2014. Cuando Restrepo salió a protestar por esto, no lo hizo como Ministro saliente. Se quedó, ojalá para pelear, porque no tiene sentido limitar el tamaño de la UAF ni impedir que las tierras baldías se les arrienden a grandes productores para emular el desarrollo agrícola de Brasil.
Con el nombramiento de Cecilia Álvarez-Correa en Trasporte, se le está dando una oportunidad al desarrollo de la infraestructura. Ella es una técnica con una amplia trayectoria administrativa en el sector privado y público. Entiende que después de haber perdido más de ocho años y billones de pesos, en este ministerio ya no se puede sobrevivir a punta de anuncios y de relaciones públicas. Esperamos que se ponga sus boticas pantaneras y muestre lo que puede hacer una mujer seria y honorable en un campo hasta ahora dominado por personas menos capacitadas.
En el ministerio de Salud estaba otra mujer que tenia esas características excepcionales, y algo sucedió, que le impidió hacer uso de ellas. Esto merece una explicación para que no se desperdicie el talento del nuevo ministro Alejandro Gaviria, que es uno de los economistas jóvenes más destacados del país, y porque el sector salud es esencial para el desarrollo armónico del país. Hay mucho que hacer, que no tiene que ver con el problema de atención, EPS, IPS o de hospitales públicos, que tienen que mejorarse, pero sin destruir lo que se ha logrado. El nuevo Ministro llega equipado para responder en ambos campos si cuenta con el apoyo decidido del Presidente.
La otra cara nueva es la de Juan Gabriel Uribe, el nuevo ministro del Ambiente. Su carrera ha sido en periodismo. Frank Pearl no tuvo tiempo de hacer algo, porque estaba en lo de la paz. Este nuevo ministro también ha estado metido en eso en gobiernos anteriores. Ojalá no lo comprometan con la paz porque el medio ambiente reclama atención.
RUDOLF HOMMES R.
EXMINISTRO DE HACIENDA
rhommesr@hotmail.com