El 20 de julio, en medio de circunstancias inéditas y por medios virtuales, el Presidente de la República cumplió con su obligación constitucional de instalar un nuevo periodo de sesiones del Congreso de la República.
Entre los asuntos abordados, hay uno que amerita resaltarse por ser esencial para nuestra nación y factor crítico para la recuperación de nuestra economía: avanzar en nuestra infraestructura bajo la consigna de concluir, concluir, concluir.
Es elemento esencial porque, como bien lo explica el geógrafo Martin I. Glassner en su Tratado de Geografía Política, entre las características susceptibles de medición para una Nación-Estado, se encuentran entre otras, el sistema de circulación.
Definido este como aquellos medios para enviar bienes, personas e ideas de una parte a otra del territorio. Cuando se habla de circulación, se incluyen todas las formas de transporte y comunicación.
Es también un factor crítico para la nación por partida doble. Por un lado, está su aporte a la recuperación de la economía en virtud de mayor empleo, generado por la construcción de las obras, la compra de bienes y servicios para la misma, y por otro, cuando estas se concluyen, traen más eficiencia en tiempos de recorrido y seguridad en el área de influencia lo que suma a la competitividad nacional.
Otro mensaje del Presidente estuvo en la forma como debe abordarse y entenderse la gestión de la infraestructura.
Las obras sencillamente no se pueden abandonar de gobierno a gobierno y más aún se tiene que borrar la idea de que tienen dueño, si esto no fuera así, nos estaríamos llenando de obras inconclusas, despreciadas, mal planificadas o de bajo impacto nacional solo para satisfacer un ego dentro del recipiente estrecho de un cuatrienio.
Por ello nos tiene que producir una inmensa alegría y esperanza por Colombia, ahora que tanto se necesita, que previo a la instalación de las sesiones del Congreso de la República, el alto gobierno haya inaugurado a nombre de todos los colombianos, la primera autopista 4G que corresponde a la vía Girardot-Honda-Puerto Salgar. Allí se reforzó el mensaje de concluir todas las obras iniciadas reconociendo que estas son de los ciudadanos.
Hay que resaltar con sentido patriótico que, en estos 210 años de vida republicana, estemos próximos a recibir a comienzos de septiembre, una megaobra de ingeniería como lo es el túnel de La Línea.
A este gran logro se sumarán además otras importantes obras, unas ya concluidas y otras por entregar, que completarán en el primer semestre del 2021 el denominado proyecto de “cruce de la cordillera central”. Los túneles colombianos estarán por un buen tiempo entre los mas largos de Suramérica.
Hay un llamado final y claro en el mensaje del 20 de julio y es a unir fuerzas en la siembra de los nuevos proyectos.
El anuncio de más recursos para construir y mejorar vías terciarias y los compromisos renovados, a pesar de tropiezos heredados y los desafíos generados por la pandemia, para sacar importantes iniciativas público-privadas en infraestructura, nos permite avizorar un mejor futuro. No hay margen para mezquindades.
Sergio Díaz- Granados
Director Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por Colombia y Perú