La triple informalidad, el mal de las ciudades de América Latina

El último informe de la CAF muestra el ejemplo de cómo Bogotá tiene los tiempos más largos en los desplazamientos.

Actualizado:

Imagen montañas avif Foto:Imagen montañas avif

Muchas ciudades de Latinoamérica comparten un problema que se ha convertido en un condicionante para las personas, especialmente en aspectos como la movilidad y la calidad de vida: la informalidad.
Como muestra el Reporte de Economía y Desarrollo 2017, elaborado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), “la triple informalidad (vivienda, transporte y trabajo) que caracteriza a las ciudades de América Latina reduce su productividad”.
Pero, a fin de cuentas, son los ciudadanos de cada urbe quienes sufren a diario los problemas que derivan de esta situación, los cuales están en gran medida explicados por la infraestructura y el transporte. “La evidencia muestra que la infraestructura de movilidad en la región es escasa e inadecuada en comparación con las ciudades de países desarrollados”, afirma el comunicado de la CAF.
Más allá de que los hogares urbanos de América Latina dedican entre el 6% y el 19% de su gasto mensual a transportarse, esta actividad supone una parte importante de cada jornada.
Esta contrariedad, por ejemplo, resalta en Bogotá frente al resto de capitales de la región, ya que cuenta con los mayores tiempos promedio por trayecto: el medio de transporte más demorado es el público, superior a los 60 minutos, el cual se reduce a 55 en Sao Paulo, a 54 en Ciudad de México o por debajo de 50 en otras como Quito, Caracas, Buenos Aires o Lima.
“En ciudades como Bogotá, el 25% de los trabajadores invierte más de dos horas al día, en total, en trasladarse entre su casa y su trabajo”, indica la CAF.
Esto cobra una mayor relevancia al tener en cuenta que el 39% de los latinoamericanos se desplaza en transporte público para ir a trabajar, el 22% en trasporte privado y el 26%, a pie.
Así las cosas, en Bogotá se tarda entre 21 minutos a 24 minutos más para ir al lugar de trabajo.
En cuanto al resto del país, el 26% de ciudadanos en Cali utiliza el sistema público, mientras que el uso de carro privado no llega a uno de cada 10 en otras urbes como Barranquilla, Pereira o Montería.
Eso sí, frente al predominio del uso del transporte público, Bogotá también lidera el ránking de insatisfacción en la región con un 38,2%, mientras que en Ciudad de México este es del 12,8% o, en Caracas, del 23,5%.
En este sentido, como destaca el organismo latinoamericano en su informe, reducir el tiempo de viaje, mejorar la frecuencia del servicio, la seguridad y el confort, son los principales aspectos que mejoraría la ciudadanía.
Por su parte, frente al descontento del transporte público, en Bogotá casi el 50% de los ciudadanos son contrarios a imponer cobros por circular en horas pico, aunque la restricción vehicular es apoyada por más de la mitad de los encuestados.
Al final, estos malos indicadores en términos de transporte, están impulsados por una infraestructura deficiente en muchas de las ciudades.
Por ejemplo, Medellín está a la cola en Latinoamérica en cuanto a los kilómetros de vía por cada 10.000 habitantes, los cuales llegan a 5,3. Pero incluso Bogotá, que cuenta con 9,8, está lejos de ciudades latinas como Sao Paulo (18,2), Rosario (32), Santiago de Chile (27,2) o Quito (18,6). De hecho, el promedio regional es de 19,5 kilómetros.
Mejores datos se presentan en las vías prioritarias para transporte público, ya que estas llegan al 3% en Pereira, –el mejor dato nacional–, al 1,3% en Bogotá o al 0,7% en Medellín. En este sentido, están por encima del promedio regional, que es de 0,7%.
Y lo mismo ocurre con los carriles para la circulación en bicicleta, que en la capital del país son el 4,5% del total, la tercera cifra más elevada de la región. Sin embargo, estos datos no dejan de poner de relieve los grandes retos que presenta Colombia para mejorar su movilidad. “La congestión vial está tan extendida (probablemente por la poca infraestructura, que resulta escasa con respecto al tamaño de la población), que, incluso en las horas de menor tráfico, la velocidad es reducida, todo el día es hora pico”, señala el informe de la CAF.
Rubén López Pérez

En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí