'Si para recibir la ayuda debe haber intervención militar, bienvenida'
Fabiola cuenta el drama que ha tenido que vivir en Venezuela por cuenta de la escasez de medicamentos.
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Imagen montañas avif Foto:Imagen montañas avif
Fabiola Méndez*
"Soy de San Cristóbal tengo 43 años madre de 3 hijos casada. Soy administradora y trabajo para una empresa privada. Mi sueldo cómo profesional no llega a 30 dólares y por ende no me alcanza para nada.
Mi hijo mayor tiene 22 años y emigró a Chile hace un año porque aquí no hay condiciones para estudiar en la universidad ni para planear un futuro decente. Mis 2 hijos menores estudian primaria y ahora el colegio lleva mes y medio sin clases porque los profesores están en protesta porque el sueldo no les alcanza para vivir.
Yo tengo una condición médica, sufro de fibromialgia y convulsiones. No consigo los medicamentos para tratar mi condición lo que hace que mi enfermedad por ser degenerativa me lleve a estados de alteración nerviosa y depresión. Si se consigue por suerte algún medicamento es imposible comprarlo porque con lo que gano en un mes solo podría comprar un medicamento, o sea, no me alcanzaría para comprar comida o cualquier otra cosa de prioridad.
Así que apelo a la caridad de mis amigos en la frontera (Cúcuta) que han sido ángeles guardianes. Me regalan parte de mi tratamiento médico mensual y me lo hacen llegar. Sin esta ayuda no podría ni siquiera levantarme a trabajar y tener una vida entre comillas normal, para poder movilizarme a mi trabajo.
La empresa en la que trabajo tiene que enviar al chófer con un vehículo de la compañía. Me llevan y me traen a la casa, porque no hay transporte público. Está casi desaparecido porque no hay repuestos y no hay choferes porque el sueldo es malo.
Estamos viviendo en una crisis loca que solo quienes la vivimos podemos comprender y muchas veces nos cuesta entender. Hace unos días con la juramentación de Guaidó como presidente se nos activó la esperanza nuevamente de salir de esta pesadilla.
Que entre la ayuda humanitaria para recibir medicamentos, en mi caso los anticonvulsivos, sería un gran alivio o para tantos pacientes renales su diálisis, personas con cáncer y otras enfermedades, eso es lo prioritario. Y si para recibir este tipo de ayuda debe haber una intervención militar es bienvenida. Peor es estar como estamos.
Necesitamos que esto cambie y creo que cualquier ayuda o estrategia es válida para salir de esto tan terrible que nunca creí vivir. Hay desesperación, la escasez de la comida y la especulación en los precios de todo hace que cada vez estemos más al fondo. Con lo que cobro en una quincena alcanza para comprar 2 cartones de huevos. Imagínese vivir así siendo profesional.
Mi esposo también es profesional pero trabaja de forma independiente, entre los dos no llegamos a 100 dólares mensuales. Es difícil muy difícil.
La gente me pregunta ‘¿por qué no me he ido?’ Mi condición de salud es mi primer impedimento, y también porque ¿cómo uno abandona todo lo trabajado y luchado en toda su vida para darle gusto a unos corruptos ladrones bandidos de quedarse con Nuestro país?
La única esperanza es seguir lo planteado por el presidente Juan Guaidó”.
*Nombre cambiado por razones de seguridad
Si usted vive en Venezuela y quiere contarnos su testimonio escriba a pedvar@eltiempo.com
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