Acelera la locomotora
EXDIRECTOR DE PORTAFOLIOActualizado:
Es notorio el tono confiado con el que ha comenzado a hablar el Ministerio de Transporte. Después de las críticas del 2011 por la lentitud en el avance de diversas obras y las quejas por los múltiples daños que dejó la ola invernal en numerosas carreteras que pusieron a dicha cartera en la defensiva, los funcionarios de la entidad sostienen que ahora sí el cambio es tangible (Vea / "Mintransporte dice que 'Alo' debe hacerse": Entrevista de María Isabel Rueda al ministro Germán Cardona).
Y aunque será necesario esperar para que las ejecutorias más destacadas se vuelvan realidad, la insistencia es que la locomotora de la infraestructura comenzó a ganar velocidad.
Tales promesas tienen respaldo en las cifras. Para comenzar, la inversión pública presupuestada se acerca a los 7 billones de pesos, lo cual representa un salto del 38 por ciento con respecto al año pasado. Si a esa suma se le agregan planes en marcha, el total ascendería a 10,5 billones, algo que no tiene precedentes. (Vea / "Mintransporte dice que 'Alo' debe hacerse": Entrevista de María Isabel Rueda al ministro Germán Cardona).
Dentro de lo más significativo hay que destacar el inicio del proceso licitatorio de 17 proyectos viales que incluyen las construcción de 36 kilómetros de doble calzada, la pavimentación de 774 kilómetros, la hechura de 64 puentes y la perforación de cuatro túneles, todo por un valor de 3,6 billones de pesos.
También se debe señalar, el programa de mantenimiento preventivo de 20 corredores que comprenden 1.300 kilómetros, con un costo de 1,2 billones.
La lista sigue con los fondos destinados para la rehabilitación de los sitios críticos afectados por la ola invernal que asciende a 1,3 billones de pesos, de los cuales falta por contratar una cuarta parte. Finalmente, la tajada más grande le corresponderá a la Agencia Nacional de Infraestructura con 4,1 billones de pesos, que destinará el 85 por ciento de dicho monto a iniciativas viales tan conocidas como la Ruta del Sol o la Transversal de las Américas.
Como consecuencia de los esfuerzos mencionados, la aspiración del Ministerio es que algunos de los cuellos de botella actuales empiecen a ser superados gradualmente. Tan solo en lo que hace a dobles calzadas, la meta es que de 663 kilómetros en operación que había en el 2011 se pase a 984 en diciembre y a 1.340 kilómetros el próximo año. En el 2014 dicho total subiría hasta 1.782 kilómetros y en el 2016 a 2.352, unas cuatro veces lo que existe ahora. (Vea / "Mintransporte dice que 'Alo' debe hacerse": Entrevista de María Isabel Rueda al ministro Germán Cardona).
Aparte de esa programación, hay una importantísima labor que consiste en la estructuración de un nuevo abanico de carreteras, a lo cual se adiciona el sistema ferroviario central.
El propósito es completar estudios detallados para tener un cálculo más preciso de costos y tiempos de proyectos que están en la lista de prioridades de múltiples regiones.
A lo anterior hay que agregar el complejo proceso de deshacer entuertos, vigilar contratistas y poner más de una firma en cintura.
Casos emblemáticos como el de la doble calzada Bogotá-Girardot demandarán arduas negociaciones para llevar a feliz término una iniciativa que se ha vuelto emblemática de cómo no se deben hacer las cosas en el futuro. Tampoco se puede olvidar el nuevo esquema de las alianzas público-privadas que abren interesantes posibilidades, en diversos ámbitos.
Mientras se mueven buldóceres y retroexcavadoras, el desafío es convencer al público de que los elementos individuales del ambicioso programa citado van avanzando en la dirección correcta. (Vea / "Mintransporte dice que 'Alo' debe hacerse": Entrevista de María Isabel Rueda al ministro Germán Cardona).
Eso no será fácil frente a una opinión que está acostumbrada a oír los anuncios con escepticismo y que prefiere ver con sus propios ojos las obras antes de dar el parte de cumplimiento.
No obstante, en esta oportunidad hay elementos que permiten ser más optimistas que en el pasado.
Tanto los mayores recursos, como la reforma institucional de hace unos meses, lleva a creer que el anhelo de cerrar la brecha de la infraestructura empieza a ser posible. Pero habrá que tener una dosis de paciencia adicional, antes de que el país empiece a rodar por mejores caminos.
Ponte al dia.