Una celebración merecida
EXDIRECTOR DE PORTAFOLIOActualizado:
No es un mal regalo de cumpleaños. Por eso, cuando en el día de hoy se lleven a cabo los actos de conmemoración de los 60 años de existencia de Ecopetrol, habrá un motivo adicional para celebrar.
Todo por cuenta del éxito relativo que tuvo la empresa de mayoría estatal en su segundo programa de venta de acciones.
Y es que resulta significativo que, en medio de la gran turbulencia que existe en los mercados bursátiles de todo el planeta, la compañía haya logrado colocar el 96 por ciento de lo ofrecido.
Según fue informado en el día de ayer, unas 228.482 personas naturales y 233 jurídicas, ubicadas en todos y cada uno de los 32 departamentos, demandaron el equivalente de 2,4 billones de pesos en títulos de la entidad petrolera. Como consecuencia, un 1,6 por ciento adicional de la propiedad de Ecopetrol quedará distribuida entre el público.
A pesar de esa situación, no faltará quien señale que no fue posible conseguir todo el dinero propuesto o que, a diferencia de lo que ha ocurrido en otros casos recientes, en el presente el entusiasmo fue notoriamente menor.
Pero la verdad es que si hay que asignar responsabilidades, estas recaen en otros lados.
Quien lo dude no tiene más que mirar los altibajos que han experimentado los más diversos índices o los temores crecientes sobre una recesión internacional. Tampoco ayuda que en lo que va del año el mercado local de acciones haya tenido una caída del 13,9 por ciento, a pesar de que la economía nacional marcha bien.
Ese desempeño es el que explica por qué no se colocó la totalidad de la emisión.
Debido al nerviosismo global, el título de Ecopetrol se ubicó por debajo de los 3.700 pesos, lo cual le impidió a los fondos de pensiones participar del proceso. Incluso, en las cuentas iniciales, la demanda llegaba a 2,6 billones de pesos, pero varios compradores que habían llenado los formularios exigidos se abstuvieron de concretar su decisión.
No obstante lo sucedido, el desfase es menor y no afecta el desarrollo del ambicioso plan de inversiones calculado en 8.500 millones de dólares para el 2011.
Además, los números disponibles sugieren que la empresa está sobrepasando los presupuestos, tanto en lo que hace al aumento en la producción de crudo como a sus resultados financieros.
En el primer semestre del año las ventas subieron casi 50 por ciento y las utilidades saltaron 84 por ciento hasta llegar a 6,8 billones de pesos.
Falta ver, claro está, cómo evoluciona el precio del petróleo en las próximas semanas, pero si se mantiene en los niveles actuales no hay motivos de preocupación.
Así las cosas, es indudable que Ecopetrol sigue adelante con sus planes de ser un jugador cada vez más importante en el negocio.
En un tiempo muy corto -desde la transformación que sufrió en el 2003, cuando fue creada la Agencia Nacional de Hidrocarburos y fueron expedidos sus nuevos estatutos- la compañía ha entrado al club de las 40 más grandes del mundo en el ramo petrolero.
Debido a ello, el hoy conglomerado energético se parece cada vez menos a la sociedad que nació en 1951, cuando el país recibió los bienes que estaban a cargo de la Concesión de Mares. Tampoco tiene mucho que ver con la entidad que le sirvió de caja menor a diferentes gobiernos y cuyos intereses empresariales estaban supeditados a los deseos de ministros y presidentes.
Y el futuro traerá todavía más cambios.
No sólo será necesario atraer a más accionistas, pues todavía queda una porción superior al 8 por ciento del capital por vender (sin contar el 10 por ciento que aspira a privatizar el Gobierno), sino que hay que cumplir con metas ambiciosas en todos los frentes.
El desafío no es fácil, pero la confianza que tiene el público en Ecopetrol ha vuelto a ser ratificada y hace pensar que es mucho lo que se consiguió en el pasado, pero será aun más lo que se logre en el futuro.
Ponte al dia.