Y Colombia ¿qué?

EXDIRECTOR DE PORTAFOLIOActualizado:
 
El buen arranque semanal que tuvieron ayer las principales bolsas del planeta contrasta con la sensación de pánico que era evidente hace siete días, cuando los nubarrones de la crisis parecían cerrar filas sobre Europa y Estados Unidos.
Ahora, en cambio, el nivel de alerta es menor, aunque es claro que en ambas latitudes se deben tomar medidas para lidiar con los problemas de la elevada deuda que se mantiene en niveles insostenibles en el largo plazo.
Mientras eso ocurre, los analistas hacen cuentas sobre qué tanto pesará en el mundo el lastre de dos de sus zonas más ricas.
Puesto de otra manera, tanto el Viejo Continente como Norteamérica podrían frenar el desarrollo global, si sus problemas empeoran.
La razón no tiene que ver solamente con una menor demanda, sino con el efecto que podría tener un sector financiero en dificultades, a sabiendas de que los vasos comunicantes con otras regiones existen.
Ante esa posibilidad, el referente es lo sucedido hace tres años, cuando la quiebra de Lehman Brothers acabó ocasionando una debacle, que desembocó en la recesión del 2009.
Sin embargo, aunque es fácil hacer paralelos entre ese momento y el presente, una mirada más cuidadosa refleja que los retos no son los mismos. En la presente oportunidad, el riesgo más grande, como es la moratoria en los pagos de deuda de algunas naciones europeas, está plenamente identificado. En cambio, en el pasado era difícil cuantificar los daños dejados por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y su impacto sobre papeles adscritos al valor de una serie de hipotecas.
Por tal razón, el desafío es encontrar una solución para que tanto europeos y estadounidenses identifiquen las fórmulas para reducir el nivel de sus obligaciones en el largo plazo. La solución, sin duda, llevará a que esas regiones se enfrenten a un escenario de crecimiento lento, en medio de un desempleo elevado y con cambios políticos frecuentes.
Pero mientras eso sucede, el resto de los países puede vivir una realidad muy diferente.
Todo depende del ritmo de China e India, que con más de una tercera parte de los habitantes del planeta, serán determinantes para asegurar que las cotizaciones de las materias primas sigan elevadas y que permanezca la dicotomía de los últimos años, según la cual las economías emergentes van a una velocidad rápida y las más desarrolladas avanzan a un paso lento.
En medio de esa realidad, Colombia debería tomar las cosas con relativa calma. Sin desconocer que es indispensable mantener los ojos puestos en las eventuales tormentas que se formen afuera, no se puede decir que el escenario haya cambiado radicalmente.
Además, existe un amplio margen de maniobra que da tranquilidad frente a posibles episodios de volatilidad.
Para comenzar, el nivel de reservas internacionales es el más alto de la historia y asciende a más de 32.100 millones de dólares.
Aparte de ello, hay firmado un crédito de contingencia por 6.500 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional y el viernes pasado el Fondo Latinoamericano de Reservas amplió su arsenal. Todo lo anterior implica que hay con qué enfrentar una eventual reducción en las líneas de crédito foráneas.
Al tiempo que eso ocurre, hay más fortaleza fiscal que en el pasado, gracias a la buena marcha de los recaudos. Si fuera necesario, el Gobierno tendría espacio para impulsar un plan contracíclico, aunque dado el fuerte ritmo de la inversión pública lo más probable es que con la ejecución de lo planeado debería ser suficiente.
Tales elementos hacen pensar que Colombia tiene cómo resistir el oleaje, sin desconocer que este puede hacer daño. Para no ir más lejos, en el 2009 el crecimiento cayó al 1,5 por ciento y el desempleo subió. Pero así y todo, tuvo la economía de mejor desempeño en América Latina, una experiencia que le debería servir para salir adelante esta vez, si la tormenta vuelve y se desata.
Temas relacionados

En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí