Soltando la cuerda
EXDIRECTOR DE PORTAFOLIOActualizado:
Tal como lo esperaba la gran mayoría de los analistas, ayer el Banco de la República volvió a reducir la tasa de interés que les cobra a los intermediarios financieros, en un cuarto de punto porcentual. Tras la medida, el costo de esos recursos quedó en un 4 por ciento anual, con lo cual se mantiene la política de recortes adoptada desde finales del año pasado.
Ahora, el debate es si vienen más disminuciones orientadas a impulsar la demanda de crédito. Al mirar lo sucedido no faltan quienes recuerdan que en el 2010, cuando se sentían los coletazos de la primera fase de la crisis internacional, se llegó a un piso de 3 por ciento que permaneció constante durante varios meses. No obstante, otros argumentan que esa circunstancia y la actual no se parecen mucho, si bien en general todos concuerdan en que hay espacio para, al menos, otra rebaja.
Sea como sea, el mensaje de fondo es que la economía colombiana ha experimentado una importante desaceleración. De hecho, el Emisor sostiene que en el cuarto trimestre del año pasado el enfriamiento del gasto de los hogares fue mayor que el observado entre julio y septiembre, lo cual contrasta con la apreciación más positiva que tiene el ministro de Hacienda sobre lo ocurrido.
Y en lo que hace al 2013, las perspectivas no son mucho mejores. El equipo técnico del Banco pronostica un aumento del Producto Interno Bruto entre 2,5 y 4,5 por ciento, siendo el 4 por ciento la cifra más probable. Por cuenta de esa situación, es claro que el país “crece por debajo de su potencial”, lo que permite soltar un poco la cuerda.
Dentro de ese análisis, hay un parte de tranquilidad en el frente inflacionario, pues todo apunta a que el alza en el nivel general de precios se ubique por debajo de la meta del 3 por ciento, así la sequía cree algunos problemas en esta época.
Lo que queda esperar es que los menores intereses beneficien a quienes tienen préstamos con el sector financiero. Por ahora se ha visto que la tasa DTF –que mide el promedio del costo de captación de los certificados de depósito a término– ha descendido y llegó al 5,07 por ciento anual en la semana terminada el 18 de enero. Sin embargo, el crédito de consumo se ubicó en 19,75 por ciento anual el 11 de enero, por encima de los niveles de uno y tres meses atrás. En el caso de las operaciones de tesorería o para clientes preferenciales se han visto ciertos ahorros, pero no de forma contundente.
Todo lo anterior indica que habrá que tener una dosis de paciencia antes de que el remedio actúe. Dicho consejo también se les aplica a quienes esperan una tasa de cambio más alta, tras la determinación del Emisor de ampliar su programa de compra de divisas, en tiempo y monto.
De tal manera, ahora el cronograma de adquisición durará hasta mayo y la cantidad subirá en 50 por ciento, hasta 750 millones de dólares mensuales, unos 37,5 millones diarios.
Por cuenta de esa situación el saldo de las reservas internacionales seguirá creciendo. El pasado 13 de enero estas llegaron a 38.088 millones de dólares, con un incremento del 18 por ciento frente a igual periodo del 2012. El anhelo de los exportadores es que el apuntalamiento de esa política sirva para devaluar un poco la moneda nacional, que hoy comienza el día en los 1.779 pesos por dólar. Si bien esa cifra representa una devaluación del 0,7 por ciento en lo corrido del año, es inferior en cerca de 40 pesos a la de hace 12 meses y se asemeja a la observada a mediados de 1999.
Debido a ello, es necesario que el Gobierno haga su parte. En lo que tiene que ver con la marcha de la economía, es clave que las locomotoras de la prosperidad aceleren su marcha, con la de la infraestructura a la cabeza. Y en el tema cambiario, tiene que cumplir lo prometido en torno a no traer fondos del exterior. Solo así se podrá asegurar que el paso dado ayer por el Banco de la República no se quede corto.
Ponte al dia.