Una liviana declaración
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Los asuntos debatidos en la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio clausurada el 17 de diciembre del 2011, son determinantes para entender la forma como debemos prepararnos para afrontar las tendencias y nuevos retos del sistema multilateral de comercio.
A partir de la evolución presentada del Programa de Trabajo sobre el Comercio Electrónico, como eje fundamental del desarrollo económico internacional en el futuro próximo, Colombia debe iniciar un riguroso autoexamen respecto a la asistencia técnica, capacidad y facilidad del acceso al comercio electrónico de las micro, pequeñas y medianas empresas. También serán objeto de evaluación en la próxima conferencia los aspectos relativos a los derechos de aduana a las transmisiones electrónicas.
En las sesiones brillaron por su ausencia propuestas tendientes a facilitar el desarrollo del programa de trabajo sobre las pequeñas economías, pero se adoptó la exención que permite a países en desarrollo y desarrollados, otorgar un trato preferencial a los servicios y proveedores de servicios de los países menos adelantados, lo que supone nuevos retos para Colombia.
En cuanto al Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP), el Ministro de Comercio aún no presenta al país un informe serio respecto a su posición en desarrollo al papel de observador que viene haciendo Colombia del mismo. Recordemos que en el ACP cada país adherente concede a los productos, servicios y proveedores de las demás partes un trato no menos favorable que el otorgado a sus nacionales.
Para el acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, se decidió que las reclamaciones no se presentarán en el ámbito del mismo Acuerdo dados algunos problemas de convergencia de políticas, mientras que a las naciones menos adelantadas se les prorrogó su periodo de transición para la aplicación íntegra de estas disposiciones suscritas en Marrakech (Marruecos).
Al ministro Sergio Díaz-Granados esta conferencia, llevada a cabo en Ginebra, sólo le mereció una liviana declaración señalando la irrebatible importancia del sistema multilateral de comercio y el evidente estancamiento de las negociaciones de la Ronda de Doha, instando tímidamente a sus miembros a no recurrir al proteccionismo cuando su cartera se ha abstenido de presentar reclamaciones sobre esta materia, ante la OMC, de la manera como sí lo vienen haciendo activa y copiosamente los países más desarrollados del mundo.
Por fuera de la agenda de la conferencia, el jefe de la Cartera de Comercio resaltó el inicio de negociaciones de un acuerdo de libre comercio con Israel, país que representa para Colombia sólo el 0,7% de su comercio exterior y al que le dedicará buena parte de su gestión internacional.
Queda claro que, por el momento, Díaz-Granados no está interesado en desarrollar un nuevo plan de trabajo de política comercial articulado con las tendencias del comercio mundial y sus actuales distorsiones.
Gilberto Caicedo Gardeazábal
Consultor corporativo
consulting@caicedoasociados.com
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