De largo y de ancho

La sensación de prosperidad, alimentada por un desempleo muy bajo, le servirá al mandatario republicano para decir que merece repetir periodo.

EXDIRECTOR DE PORTAFOLIOActualizado:
La cifra no estaba en las cuentas de nadie. Por tal razón, abundaron las expresiones de sorpresa el viernes, cuando las autoridades estadounidenses informaron que la economía de mayor peso en el mundo había crecido casi un punto porcentual por encima de lo que pronosticaban los especialistas, durante el primer trimestre del 2019. La expansión del 3,2 por ciento sugiere que el acelerador sigue a fondo, junto cuando las apuestas hablaban de una ralentización.
Aunque semejante desempeño debería haber generado una oleada de entusiasmo entre los inversionistas, la reacción fue más bien tímida. El motivo es que una mirada más detallada a los datos revela que el vigor es menor de lo que parece.
Para comenzar, el principal motor entre enero y marzo acabó siendo la acumulación de inventarios por parte del sector real. Si la demanda no se comporta bien, puede ser que las empresas acaben saliendo de sus existencias, con lo cual habría una reversión del salto registrado.
Es posible que eso ocurra. En el primer trimestre el consumo interno aumentó en apenas 1,2 por ciento, la mitad del avance de la medición previa. Debido a tales circunstancias -y así suene contradictorio- la lectura predominante es que la economía de Estados Unidos se encuentra en un proceso de enfriamiento, que eventualmente aparecerá en las estadísticas generales. Ello concuerda con las expectativas de los expertos.
De todos modos, es indudable que la noticia le sirve a la administración de Donald Trump, que tiene en la mira la carrera por la Casa Blanca. La sensación de prosperidad, alimentada por un desempleo muy bajo, le servirá al mandatario republicano para decir que merece repetir periodo.
Por otra parte, parecería justificado que el Banco de la Reserva Federal se abstenga de subir los intereses. Otra cosa es lo que sucedería si la percepción de que la economía goza de muy buena salud, le ayuda al dólar a ganar fortaleza. Y es que al cabo de una semana en la que el billete verde se fortaleció frente a las monedas de los países emergentes, puede venir otra vuelta de tuerca. Eso tiene tanto de largo, como de ancho.
Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí