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Colombia encontró ayer una ventana de oportunidad para salir a los mercados internacionales en busca de recursos para financiar este año, e incluso una parte del próximo.
Según el ministerio de Hacienda, “el objetivo de la transacción fue culminar el plan de financiamiento de las necesidades de recursos en dólares del 2017, prefinanciar parte de las necesidades del 2018 establecidas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado el pasado 14 de junio de 2017; aprovechando el gran interés de los inversionistas extranjeros por los bonos colombianos”.
De hecho, la operación recibió demandas de 254 inversionistas institucionales en Estados Unidos, Europa, Asia y América Latina, que en conjunto pusieron órdenes por 5.600 millones de dólares.
Esta es la segunda vez este año que Colombia emite bonos en el exterior. En enero, hizo una colocación de 2.500 millones de dólares y, con la de ayer, “aporta 960 millones de dólares más de lo contemplado en el plan financiero de 2017”, dijo Bloomberg.
Esta misma agencia señaló que los rendimientos de los bonos se han recuperado tras repuntar después de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, y se espera que la demanda de nuevas ventas disminuya durante los meses de verano.
Precisamente, la Nación aprovechó las buenas condiciones para emitir un poco más de lo previsto inicialmente, pues el año entrante el escenario será diferente.
El financiamiento podría ser más costoso si se tiene en cuenta que los intereses en Estados Unidos volverán a seguir, y además vienen las elecciones presidenciales en Colombia, lo cual le pone ruido al panorama del país.
Mientras tanto, en el mercado local, la Nación continuó con su programa de colocaciones de deuda pública interna.
También ayer, colocó títulos de tesorería (TES) denominados en UVR, por un valor de 300.000 millones de pesos.
El ministerio de Hacienda señaló que los papeles se colocaron en referencias denominados a cinco, 10 y 20 años. La demanda por parte de los inversionistas en el país sobrepasó los 733.000 millones de pesos.