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El Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social del Externado hizo seguimiento desde el año 2009 a la preparación académica de los colombianos que hacen parte del mercado laboral y evidenció que los niveles de sobre-educación han pasado en el último año del 15 al 20%. En otras palabras, hay cada día más personas con una preparación académica mayor a la que le exige su cargo actual.
“En los últimos dos años ha aumentado el número de estudiantes que elevan su nivel educativo, esperando conseguir una mayor remuneración salarial y pasan a cargar la oferta en el mercado laboral, pero la economía no genera los cargos suficientes para absorber esa oferta de profesionales”, indicó Alejandro Nieto Ramos, investigador del Observatorio Laboral del Externado.
Una de las conclusiones del estudio señala que en la medida en que los colombianos completan sus estudios superiores, la brecha entre la remuneración recibida y la esperada tiende a disminuir.
“La gran mayoría de los postgraduados y de profesionales están correctamente ocupados; en cambio, el 66,3% de los técnicos y tecnólogos resultan sobre-educados. En cuanto a la sub-educación, los mayores niveles los experimentan los trabajadores con educación primaria o menos”, señala el informe.
La principal consecuencia de ese desajuste educativo se ve en materia salarial.
“Lo más lógico es que una persona con mejor preparación académica gane más que alguien con un nivel educativo menor. Sin embargo, debido a la oferta limitada de empleos de calidad, el mercado lo castiga. Este fenómeno se evidencia cuando un colombiano sobre-educado acepta ocupar un cargo que requiere menor preparación académica, pues en ese momento entra a ganar lo mismo que alguien que no invirtió tiempo y dinero en educación que él sí invirtió”, argumentó el investigador.