Las 32 selecciones participantes también obtendrán tajada, por ser parte de un escaparate publicitario inmejorable para sus futbolistas, aunque también sacarán inmensos réditos las casas de apuestas. Asimismo, las grandes multinacionales del deporte como Nike, Adidas, Reebok o Puma afrontan un combate palmo a palmo en distintos mercados regionales, partiendo de la principal vitrina sudafricana, en busca del triunfo de una selección de su auspicio. En líneas generales, un amplio segmento de empresas se ha volcado al Mundial para hacer explotar sus ventas, apelando a publicidades ligadas al torneo y a sus figuras en cada país, como se ve con Sebastián Verón, en Argentina; Kaká en Brasil, o Cristiano Ronaldo, en Portugal. Por su lado, la consultora Grant Thornton confirma que Sudáfrica vivirá un boom económico por el ecuménico de la FIFA, recordando que en la edición 2006 la Federación Alemana obtuvo un beneficio antes de impuestos de 135 millones de euros. Hemos revisado las cifras después de la recesión mundial y de las principales fases de venta de entradas, y algunos de los datos obtenidos son muy esperanzadores, señala Gillian Saunders, uno de los responsables de la empresa que también hace auditorías en el ámbito mundial. El país invirtió, desde el año 2005, cerca de 4.300 millones de euros en obras y adecuaciones para poder llevar a cabo el Mundial. Por ejemplo, le tocó construir cinco nuevos estadios y renovar otros cinco (por un costo de 1.491 millones de dólares). También debió construir nuevas rutas, abrir una rama de tren de alta velocidad, renovar sus aeropuertos, modernizar los sistemas de comunicación, reclutar, formar y equipar a 44.000 agentes de policía suplementaria. En el plano turístico, los cálculos de Grant Thornton son que lleguen unos 300.000 hinchas que gasten unos 3.020 euros durante 18 días. En el plano laboral, el certamen genera 695.000 puestos, de los cuales 280.000 se mantendrán en el 2010 y 174.000 se darán como resultado de la actividad económica adicional del año. Por el lado de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), ésta invirtió 1.020 millones de dólares en logística para el torneo. Sin embargo, sus ganancias ligadas al Mundial superaron los 3.200 millones de dólares, de los cuales, 2.000 millones de dólares son por derechos de televisión e imagen (se espera que la Copa del Mundo es observada por una audiencia acumulada de más de 26.000 millones de telespectadores. Adidas y Nike se pelean los equipos Adidas y Nike, las grandes marcas de equipamiento deportivo en el mundo del fútbol, continúan su particular batalla contra la crisis en el Mundial de Sudáfrica, donde se presentan con las mejores bazas, por delante de empresas como Puma o Umbro. La firma alemana Adidas espera hacer valer sus cartas al vestir a 12 de los 32 equipos, entre ellos favoritos como España, Argentina, Alemania, Francia y México, pero también los anfitriones sudafricanos y outsiders, como Paraguay, Dinamarca, Nigeria, Eslovaquia, Grecia y Japón. En el pulso, Nike aparece con nueve selecciones, aunque entre ellas se encuentran tres gigantes como Brasil, Holanda y Portugal, a las que se les suma Serbia, Australia, Estados Unidos, Eslovenia, Corea del Sur y Nueva Zelanda. Por detrás, Puma viste a Italia, Uruguay y Suiza, además de varios combinados emergentes del continente africano (Camerún, Ghana, Argelia y Costa de Marfil). Pero Adidas tiene otra tajada: es el suministrador oficial del balón, los trajes de los árbitros, sus ayudantes y los recogepelotas/voluntarios del evento. Con esta vitrina, todas las marcas esperan recuperar mercado. Hinchas famosos, por fieles Manolo el del bombo, aficionado número uno de España; el argentino Hugo, con ocho mundiales a cuestas, y el francés Clément dAntibes, seguidor más fiel de Francia, forman parte de la jungla de hinchas famosos que pondrán color al Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, no serán los únicos fans caracterizados que se harán notar en las tribunas. Thulani Ngcobo, seguidor de los Kaizer Chiefs, se declara el fanático número uno de los bafana bafana, el equipo anfitrión, y tiene planeado ver 38 partidos en esta temporada. La copa... y unos cuantos billetes Las selecciones de fútbol que lleguen a la final del Mundial de Sudáfrica se repartirán 54 millones de dólares: 31 para el campeón y 24 para el otro finalista. Por su parte, los semifinalistas recibirán 20 millones de dólares y los que se queden a las puertas de las semifinales, en cuartos de final, obtendrán 18 millones. Por llegar a octavos, las selecciones recibirán nueve millones de dólares, mientras que disputar únicamente la primera fase da derecho a una remuneración de otros ocho millones. Pero antes, cada selección clasificada recibió un millón de dólares para la preparación de su participación en el Mundial. Más allá de la gloria que supone ganar un título mundial, los líderes de cada una de las selecciones presentes en el Mundial negociaron cuantiosas primas por un posible título el 11 de julio en Johannesburgo, con España a la cabeza, con una bolsa de 600.000 euros por cabeza. Por su parte, México y Alemania prometen a sus 23 jugadores primas por 250.000 dólares para cada uno por ganar el título, mientras que los brasileños se embolsillarían 183.000 dólares, según la prensa local. ADRVEG