Siete semanas es el plazo que tendrá el Congreso para discutir y aprobar los 311 artículos que conforman la reforma tributaria presentada por el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas Santamaría. Esto, pues las sesiones ordinarias de los parlamentarios terminan el próximo 16 de diciembre.
Según esto, los tiempos en el Congreso darían casi al límite, si se tiene en cuenta que tanto la Cámara Alta, como la Baja sesionan tres días por semana, lo que daría un total de 21 días restantes de la presente legislatura.
Pero, ¿qué quiere decir que fue tramitada con mensaje de urgencia? El presidente de la Cámara de Representante Miguel Ángel Pinto resume esto en que "los términos del proyecto de ley se reducirán a la mitad, buscando que esta pase a sanción presidencial antes de fin de año".
Esta cualidad de la iniciativa puede ser presentada, por parte del Gobierno Nacional, para cualquier proyecto de ley y está estipulada en el artículo 163 de la Constitución Política, que específicamente señala que "la respectiva Cámara deberá decidir sobre el mismo (proyecto) dentro del plazo de treinta días".
Luego de esto, el articulado llega a la otra cámara y recorre los mismos pasos de la primera. No obstante esto, el carácter de urgencia limita los procedimientos de la propuesta en un 50 por ciento.
Así, las comisiones terceras de Senado y Cámara (encargadas de discutir temas de hacienda y crédito público) sesionarán en conjunto, y en el momento que tengan listo el articulado, lo enviarán a sus respectivas plenarias. Estas, igualmente, tramitarán la reforma tributaria simultáneamente, con la diferencia de que lo harán de forma separada.
"Con estos cambios de tiempos, la reforma tributaria deberá empezarse a discutir en las comisiones terceras conjuntas en la primera semana de noviembre, y a más tardar en la tercera, el proyecto ya deberá estar en manos de las plenarias de ambas cámaras", agregó Pinto.