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Para José Miguel González, presidente de JLT para Colombia y Perú, este ha sido un mercado que ha venido creciendo en los últimos años y al que la firma le está depositando su confianza.
“Nuestro negocio se enfoca en ser especializados. Tenemos todo un grupo de expertos que analizan este tipo de mercados y Colombia está demostrando ser un mercado clave”, comentó González.
Un caso que ha llamado la atención de las compañías a nivel mundial y local, fue el ataque informático conocido como WannaCry. Este, según González, ha sido un detonante para que más firmas tomen conciencia de los riesgos. “Uno de los aspectos más importantes que debemos aprender ese ransomware es que nadie o ninguna empresa está exenta de este tipo de riesgos y que por más inversiones que se destinen a lo que es el cuidado y protección de la información, siempre existirá la posibilidad de que software mal intencionados puedan vulnerar las plataformas”, comentó el directivo.
De hecho, un informe de seguridad informática de Digiware, dice que las pérdidas aproximadas que conlleva el cibercrimen son de aproximadamente US$ 3 trillones al año y en Colombia, aproximadamente, puede oscilar alrededor del 0,15% de su PIB. Y de los ataques cibernéticos que se suscitan en Latinoamérica, alrededor del 20% afectan a Colombia.
Sumado a esos datos, un informe del Banco Interamericano de Desarrollo, dice que Latinoamérica ha mostrado avances en términos de seguridad informática pero todavía le queda mucho camino por recorrer.
Ante ese panorama, el directivo comenta que “hay determinadas prácticas que son generales a todas las industrias y sectores de la economía como tener antes que nada una política escrita respecto al adecuado manejo de la información y que la misma sea difundida permanentemente a sus empleados. Este es el primer paso, si una empresa no tiene como política el tratamiento adecuado de la data, es muy difícil llegar a mitigar los riesgos relacionados”.
Los planes de JLT en el país en ese segmento, son consolidar sus clientes en el sector financiero y expandirse a segmentos como el del petróleo, la energía, las telecomunicaciones. “Estamos confiados de que este es un negocio que tomará vuelo en el país”, concluyó el presidente de JLT.