En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí

BOLETINES
Indicadores en línea
  • TRM $ 3.717,09
  • ICOLCAP $ 21.842,50 +0,46% +$ 99,5
  • Dólar $ 3.636,97 -1,99% -$ 74,03
  • Euro $ 4.329,62 -2,19% -$ 94,73
  • Bolívar US$ 329,549162 +1,53% +US$ 4,973235
  • Peso mexicano US$ 0,488 +1,04% +US$ 0,005
  • Oro US$ 4606,49 +0,28% +US$ 13,0
  • Tasa de usura en Colombia 24,36 %
  • Tasa de interés del Banrep 9,25 %
  • Café US$ 356,8 +0,21% +US$ 0,75
  • TRM $ 3.717,09
  • ICOLCAP $ 21.842,50 +0,46% +$ 99,5
  • Dólar $ 3.636,97 -1,99% -$ 74,03
  • Euro $ 4.329,62 -2,19% -$ 94,73
  • Bolívar US$ 329,549162 +1,53% +US$ 4,973235
  • Peso mexicano US$ 0,488 +1,04% +US$ 0,005
  • Oro US$ 4606,49 +0,28% +US$ 13,0
  • Tasa de usura en Colombia 24,36 %
  • Tasa de interés del Banrep 9,25 %
  • Café US$ 356,8 +0,21% +US$ 0,75

Panorama más oscuro

La esperanza es que en el 2020 venga un repunte de la economía, pero a la luz de los riesgos en el horizonte, es mejor mirar con cautela. 

Alt thumbnail

Actualizado:

00:00
00:00
Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Así suene a chiste flojo, podría decirse que el mayor crecimiento previsto es el del pesimismo. Esa es una manera de resumir el mensaje de las perspectivas económicas mundiales a cargo del Fondo Monetario Internacional, que este martes actualizó sus proyecciones para este y el próximo año. Tal como viene siendo la norma en épocas recientes, la entidad multilateral recortó apuestas, ante vientos en contra más fuertes.
La reducción en los números parecería menor, pues apenas es de una décima de punto porcentual en la expansión del Producto Interno Bruto global, frente a los cálculos de abril. Sin embargo, la reactivación anhelada hasta hace pocos meses volvió a quedar pospuesta en el 2019, como lo refleja un estimativo de 3,2 por ciento. La esperanza es que en el 2020 venga un repunte, pero a la luz de los riesgos en el horizonte, es mejor mirar con cautela.
El motivo es que la lista de peligros es mayor ahora. De un lado está la guerra comercial entre Estados Unidos y China que, a pesar de la tregua actual, todavía no se resuelve. Las estadísticas confirman que el ritmo en el intercambio de bienes es menor y eso les pasa factura a los grandes exportadores. Incluso el veto a Huawei, la multinacional de las comunicaciones, dejó un mal sabor en la boca, pues posiblemente impactará las cadenas de valor que se habían construido en aras de la eficiencia.
Junto a lo anterior se encuentra el abismo del Brexit. La llegada de Boris Johnson a la oficina del primer ministro británico en Londres, aleja las expectativas de que el proceso de rompimiento entre el Reino Unido y la Unión Europea sea amistoso. Aunque el tsunami se sentirá a ambos lados del Canal de la Mancha, sería irreal pensar que en otras latitudes no habrá oleaje fuerte.
Y los ceños fruncidos no terminan ahí. En general existe la percepción de que los bancos centrales empiezan a quedarse sin instrumentos para estimular la actividad económica, pues apuntan a recortar otra vez tasas de interés desde un punto de partida bajo. Una caja de herramientas medio vacía puede ser un gran lío si la situación se complica más por cuenta de una emergencia.
En resumen, el diagnóstico habla de una demanda floja, combinada con una dinámica comercial débil y políticas ambiguas en las naciones más poderosas. La mezcla de tales elementos da como resultado un cóctel que no sabe bien y puede ser el anticipo de nuevos dolores de cabeza.
Mención aparte merece el caso de ciertas zonas del mapamundi y en particular de América Latina. Si los dos años anteriores acabaron siendo malos, con crecimientos que apenas superaron el uno por ciento, el actual pinta peor: apenas 0,6 por ciento, menos de la mitad de lo que dijo el mismo FMI en abril.
La mayor parte del tropezón es atribuible a Brasil y México, en donde los respectivos gobiernos no han logrado crear las condiciones que estimulen consumo e inversión. Para colmo, Argentina anda a trancazos, Chile se desacelera y la debacle de Venezuela tiende a profundizarse.
En ese contexto Colombia se ve relativamente bien, a pesar de que el Fondo rebajó ligeramente su proyección de este año para la economía nacional, al dejarla en 3,4 por ciento. Más allá de que esa velocidad sea insuficiente para que baje el desempleo o se consoliden los avances sociales de otros tiempos, superamos con creces el promedio del área.
No obstante, el deterioro del vecindario es un campanazo de alerta más, pues aparte de que actúa como un lastre sobre la actividad productiva, eleva la probabilidad de que acabemos pagando algunos platos rotos. Debido a ello, no queda otra opción que la de mantener las manos firmes en el timón y evitar equivocaciones que, en las circunstancias actuales, pueden resultar más costosas.
Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto
00:00
00:00
Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Sugerencias
Alt thumbnail

PORTAFOLIO GOOGLE NEWS

Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

Alt thumbnail

PORTAFOLIO WHATSAPP

Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.