En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí

BOLETINES
Indicadores en línea
  • TRM $ 3.166,91
  • ICOLCAP $ 24.450,00 -0,416% -$ 102,11
  • Dólar $ 3.227,05 +2,04% +$ 64,38
  • Euro $ 3.535,23 +1,94% +$ 68,42
  • Bolívar US$ 887,032162 +0,04% +US$ 0,363489
  • Peso mexicano US$ 0,582 -2,35% -US$ 0,014
  • Oro US$ 3879,8951 -3,5% -US$ 140,5282
  • Tasa de usura en Colombia 28,59 %
  • Tasa de interés del Banrep 12,25 %
  • Café US$ 287,15 +0,6% +US$ 1,7
  • TRM $ 3.166,91
  • ICOLCAP $ 24.450,00 -0,416% -$ 102,11
  • Dólar $ 3.227,05 +2,04% +$ 64,38
  • Euro $ 3.535,23 +1,94% +$ 68,42
  • Bolívar US$ 887,032162 +0,04% +US$ 0,363489
  • Peso mexicano US$ 0,582 -2,35% -US$ 0,014
  • Oro US$ 3879,8951 -3,5% -US$ 140,5282
  • Tasa de usura en Colombia 28,59 %
  • Tasa de interés del Banrep 12,25 %
  • Café US$ 287,15 +0,6% +US$ 1,7

Primavera o desgaste

Alt thumbnail

Actualizado:

00:00
00:00
Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Turquía es un país que en los últimos 10 años ha experimentado una transformación histórica. Su economía se ha expandido de manera constante, la pobreza y desigualdad se han venido reduciendo consistentemente y, lo que es mejor, la inversión en sectores estratégicos ha detonado un ambiente propicio para las industrias basadas en propiedad intelectual.
El Gobierno, liderado por el Partido Justicia y Desarrollo, bajo la dirección del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, ha consolidado un crecimiento económico promedio del 5 por ciento del PIB en la última década, lo cual le ha permitido ser elegido consecutivamente en tres contiendas electorales. Fuera del desempeño económico, sobresale el dinamismo del sector turístico, que atrae por año a más de 33 millones de visitantes; la construcción de grandes proyectos de infraestructura, y la suscripción de acuerdos comerciales que abren mercados a un boyante sector de servicios e industria.
Hay que destacar que el país se ha convertido en un aliado incuestionable para la seguridad del Mediterráneo y el Medio Oriente. No solo se ha afianzado como un socio para los intereses estratégicos de la Otan, sino que su influencia política en Irán, Egipto, Siria y la Autoridad Palestina hacen de Turquía un actor indispensable para contener amenazas y facilitar acercamientos diplomáticos. Sobra decir que el lento proceso de negociación para ingresar a la Unión Europea no deja de ser una oportunidad en ciernes que posicionaría, aún más, a esta nación en la comunidad internacional.
Pero, en medio de tanta euforia y sentimiento de poder por parte del Gobierno de Erdogan, que controla el 50 por ciento del Parlamento, en los últimos días se han presentado manifestaciones y protestas de descontento que no se veían hace tiempo. La juventud se ha posicionado como el líder natural de esta rebelión, que pide a gritos un cambio en la dirección del Estado.
El ‘florero de Llorente’ que desató la movilización empezó con enfado por el cierre de un parque público en el Centro de Estambul, el cual será destinado, por decisión gubernamental, a un plan empresarial de corte comercial. La llegada masiva de jóvenes fue dejando relucir el descontento por las medidas del Gobierno islamista, que han reestablecido las enseñanzas del Corán en la educación primaria, y restringido el uso y consumo de alcohol. Las consignas de los activistas claman por la naturaleza laica del Estado –abogada por Mustafa Kemal, padre fundador de la República–;por evitar más medidas autoritarias, y por la protección del medio ambiente ante los intereses de grandes proyectos privados.
Hasta ahora, el Gobierno ha actuado con represión y se han presentado enfrentamientos que dejan decenas de heridos y capturados. Las autoridades han hecho un llamado a la concordia con otras fuerzas políticas, y han cerrado filas en cuanto a negar que lo ocurrido sea el amanecer de un movimiento equiparable a la ‘Primavera árabe’, que destronó a los gobernantes del Magreb. La fuerza de las masas ha crecido tanto que el sindicado de trabajadores oficiales se unió a un paro de 240 mil funcionarios.
Erdogan ha obrado con su estilo desafiante, mientras otras figuras de su administración, como el vicepresidente Bulent Arinc, han optado por ofrecer disculpas a los heridos. Lo cierto es que, en medio de la efervescencia popular, hay mensajes y señales que no pueden ocultarse. La juventud quiere un cambio de gobierno, menos intromisión de la religión, más conciencia ambiental y un liderazgo más abierto a escuchar que a usar la aplanadora de las mayorías parlamentarias.
Es posible que las protestas se apacigüen y la situación de crisis se apague, apelando a la negociación, como también que se susciten cambios políticos inesperados. En medio de esta tormenta, que venía incubándose en un ambiente de progreso y prosperidad, hay una conclusión: ha empezado un cambio en Turquía frente al cual el mundo debe tener los ojos bien abiertos.
00:00
00:00
Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Temas relacionados
Sugerencias
Alt thumbnail

PORTAFOLIO GOOGLE NEWS

Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

Alt thumbnail

PORTAFOLIO WHATSAPP

Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.