El título de este artículo es tomado del libro de Barack Obama escrito como reflexión sobre su experiencia como Senador en E.U.
A nadie escapa la importancia para el mundo de la escogencia del líder en la administración pública de un país que representa aproximadamente el 30% del PIB mundial y que representará en los próximos dos años según Krugman una cifra aproximada de US$30 mil billones en el sentido nuestro (30 trillones para los americanos). La magnitud del PIB americano representa la suma aproximada del PIB de Japón, Alemania, China, Reino Unido y Francia según cálculos tomados de la edición del 2008 de las estadísticas mundiales publicadas por The Economist.
Uno de los aspectos de la personalidad del nuevo presidente que fue más discutido durante la larga campaña presidencial era su aparente 'falta de experiencia' en la administración pública. El libro mencionado es un testimonio excelente sobre la capacidad de asimilar experiencia a partir de actividades y procesos cortos por parte de un ser humano de calidades especiales. También es digno de mencionar que el discurso de posesión del nuevo presidente resalta y retoma muchos de los valores y principios de política que inspiraron el libro en cuestión.
En el libro se mencionan las experiencias personales relacionadas con el activista social, el abogado profesional vinculado a las universidades y al ejercicio profesional; el papel de los antecedentes de su historia personal que lejos de convertirlo en un americano promedio le permiten una visión global; la descripción pormenorizada de lo que es un país en desarrollo en comparación con E.U. para los casos de Indonesia y Kenia y el papel protuberante de la familia y la educación en su vida y en la sociedad.
Su experiencia como senador le permitió una importante relación y exposición con conflictos internacionales, la administración y desarrollo de empresas globales del sector de alta tecnología y financieras, con la banca multilateral y la Reserva Federal, entre otras. En el libro se menciona el tema de Irak, de Afganistán, de Rusia, de Israel y aparece también explícitamente América Latina, particularmente Brasil y Venezuela. No escapa la mención a personas colombianas conocidas por él en E.U.
Este artículo no pretende mostrar su posible relación con Colombia, ni las posibles acciones que vienen gestándose para hacer frente a la crisis económica americana y global. Tan solo pretende ilustrar que el bagaje personal y profesional que se trasluce en su discurso y en su libro muestra una alta capacidad de asimilación y definición frente a experiencias cortas y difíciles.
Ha sido una constante de Obama, tanto en lo que se infiere del libro, como político activo y como candidato que, además de las preocupaciones coyunturales que deba enfrentar, existen dos temas de consistencia permanente sobre los cuales espera introducir un cambio de transcendencia: el tema energético y el desarrollo tecnológico.
En el tema energético es de esperar un impulso sustancial al desarrollo de fuentes energéticas alternativas a los combustibles fósiles, principalmente, aquellas relacionadas con la energía solar y eólica. Este tema está íntimamente ligado con un imperativo ético de sostenibilidad a largo plazo del planeta.
Otro aspecto de significancia es el papel que deba tener el desarrollo de nuevas tecnologías como motor futuro del crecimiento y desarrollo de su país y del mundo. La administración Clinton fue ejemplo relevante en este contexto al impulsar el progreso del Internet y de los estudios sobre el genoma humano.
Colombia deberá explorar, no solamente cómo lograr el TLC en un periodo relativamente corto y cómo lograr empatía con un Gobierno de tono político muy diferente, sino que también debe profundizar en las oportunidades en las cuales puede ser actor como en el caso del desarrollo energético.