Organización Internacional del Trabajo cree que el caso de los mineros chilenos avivará debate sobre seguridad
OIT manifestó que lo ocurrido 'puede servir para abrir los ojos a la gente y que vea que las cifras en materia de inseguridad laboral son muy malas'; ya se rescató al número 23, Carlos Bugueño.
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La atención mundial por el rescate de los 33 mineros atrapados en el yacimiento San José de Chile avivará el debate sobre la seguridad laboral y podrá impulsar nuevas políticas al respecto, según el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el chileno Juan Somavía.
Tras congratularse por el rescate de los mineros, Somavía destacó que si quedaron atrapados en la mina es porque "las medidas de seguridad eran insuficientes". "Chile tiene la oportunidad de honrar la valentía de estos mineros y, al mismo tiempo, transformarse en líder de este cambio", dijo, en referencia a la adopción de medidas para mejorar la inseguridad laboral.
"Chile entero -añadió- ha superado muy bien el gran desafío que se nos planteó a todos los chilenos, desde el presidente (Sebastián) Piñera hasta su población".
Los mineros
A las 3:32 p.m. (hora colombiana) sale del pozo Carlos Bugueñoun minero soltero de 27 años, quien antes de ingresar en la mina trabajaba como vigilante.
Pasadas las 3:00 p.m. se dio el rescate de Samuel Ávalos de 43 años de edad, minero, casado. Su mujer Ruth contó que tenía problemas de drogadicción.
Cerca de las 2:30 fue rescatado Yonni Barrios de 50 años de edad, electricista, casado. Fue el encargado de elaborar informes médicos de sus compañeros y de vacunarlos. En el exterior, dos mujeres reclamaron ser su pareja, en una disputa que terminó a golpes.
Siendo las 2:00 p.m (hora colombiana) Darío Segovia llega a la superficie. Tiene 48 años, su trabajo era operador de taladro. Su esposa Jessica Chille logró hablar con él después de 24 días. "Oír su voz fue un alivio para mi corazón" afirmó.
A la 1:28 p.m. (hora colombiana) regresó Pablo Rojas de 45 años a la superficie. Su función era cargar de explosivos. Llevaba menos de medio año trabajando en la mina.
Hacia la 1:00 p.m. salió Esteban Rojas, un hombre de 44 años, encargado de mantenimiento, casado, Quien engrosa la lista de rescate con el número 18. Le prometió por carta a su esposa Jessica Yáñez, con quien se casó por civil hace 25 años, que al salir tendrían una ceremonia religiosa.
Acaba de salir a la superficie Omar Reygadas, de 56 años, electricista y casado. Recién había ingresado a trabajar en la mina. Anteriormente salió el minero 16, último del grupo de 'débiles'. Se trata de Daniel Herrera, de 27 años, conductor de camiones y casado.
Su madre, Alicia Campos, contó que prometió no llorar cuando le tocara hablar con él abajo. "No me quebré hasta que le dije: 'Chau, mi niñito'".
Víctor Segovia, electricista de 48 años, es separado y tiene cinco hijas. Es el encargado de registrar por escrito lo que sucede dentro de la mina y es el rescatado número 15.
Víctor Zamora, de 33 años, el minero número 14 sacado a la superficie, es mecánico automotriz y casado. Su esposa, Jéssica Cortez, confirmó durante el encierro que estaba embarazada.
Carlos Barrios, de 27 años, arribó a la superficie la mañana de este miércoles y se convirtió en el decimotercero de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto en ser rescatado del fondo de la mina San José, en el norte de Chile Edison Peña, de 34 años, fue el minero número 12 izado a la superficie. Su padre dice que estaba deprimido pero que el ejercicio físico en el socavón le ayudó a sobrellevar el encierro.
Peña, soltero y sin hijos, había expresado su deseo de ser rescatado lo antes posible, y salió a la superficie tras recorrer un ducto de 622 metros de extensión y 66 cm. de diámetro. "Gracias por creer que estábamos vivos", le dijo al presidente Sebastián Piñera, que lo recibió en la boca del pozo junto con otras autoridades.
Jorge Galleguillos, de 56 años, arribó a la superficie la mañana de este miércoles y se convirtió en el undécimo rescatado de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto.
Por su parte, Álex Vega Salazar, un mecánico de maquinaria pesada, de 31 años, se convirtió en el décimo de los 33 mineros atrapados desde el pasado 5 de agosto en salir de la mina, en aparente buen estado de salud, como los demás, según el ministro de Salud, Jaime Mañalich.
"Las cosas van extraordinariamente bien hasta el momento", indicó el ministro, quien precisó que incluso los mineros que aún no han sido rescatados "tienen una situación anímica tranquila", a pesar de que "están cansados y les quedan todavía largas horas de espera para salir a la superficie".
Mañalich dijo que todos los mineros serán hospitalizados al menos dos días en la ciudad de Copiapó, en cuyo hospital ya fueron ingresados los primeros trabajadores evacuados de la mina, y consideró "poco probable" que alguno "se niegue a recibir esta medidas mínimas de precaución".
También aseguró que el paréntesis de 48 minutos que se produjo después del sexto rescate (Osmán Araya) no se debió a un fallo de la cápsula de evacuación "Fénix 2", sino que el plan contempla detenciones preventivas para el mantenimiento del aparato.
A los ojos del mundo, el rescate comenzó cuando Florencio Ávalos hizo historia al aparecer a las 0:10 horas locales (03:10 GMT) en la superficie y convertirse en el primer minero en recuperar la libertad.
Este joven de 31 años emergió de la cápsula tras un recorrido de apenas 15 minutos por el pozo que durante 33 días excavó la perforadora Scramm T-130, apodada "La Liebre" por los rescatadores, por la rapidez de su trabajo.
Millones de espectadores de todo el mundo tuvieron oportunidad de presenciar como Ávalos -con gafas negras para evitar la luz- mantenía una gran serenidad, a diferencia de su pequeño hijo Byron, que le esperaba con su esposa, Mónica Araya, y su otro hijo, Alex.
Los familiares rompieron a llorar y se fundieron en abrazos con él, mientras una sirena alertó al campamento "Esperanza" de que el salvamento más milagroso de la historia de la minería había comenzado con éxito.
Con la presencia del presidente chileno, Sebastián Piñera, que no quiso perderse esos primeros momentos, la emoción, las lágrimas y los abrazos se repitieron cada vez que un nuevo minero vio la luz.
Uno de los que mayor sentido del humor mostró en esos intensos instantes fue el segundo en salir, Mario Sepúlveda, un electricista de 39 años que provocó las carcajadas del campamento con sus gritos durante el trayecto que le llevaba a la superficie.
Antes de abandonar la cápsula, gritó "¡Viva Chile, mierda¡" y empezó a regalar piedras que sacó de un morral que llevaba consigo.
En una comparecencia de prensa improvisada a los pocos minutos de la salida de Ávalos, Piñera puso a los 33 obreros como ejemplo de unidad, coraje y perseverancia a seguir por sus compatriotas para superar los problemas del país.
"Al igual que las víctimas del terremoto y que los que trabajan en la reconstrucción, (los mineros) demuestran que cuando Chile se une en la adversidad somos capaces de grandes cosas. Ojalá que su ejemplo se quede siempre con nosotros", apuntó.
El mandatario anunció que en el lugar que hoy ocupa el llamado "campamento Esperanza" se erigirá un memorial para que las futuras generaciones recuerden esta hazaña.
Además, aseguró que el yacimiento San José y otras minas en donde se han repetido los accidentes laborales no volverán a operar "hasta que no garanticen que la vida y la seguridad de sus trabajadores están resguardadas".
Con millones de personas pendientes del rescate, transmitido en directo por numerosas televisiones en todo el mundo, los mensajes de ánimo llegan desde todas partes, desde el Vaticano, donde el Papa encomendó a Dios "con esperanza" a los 33 mineros, hasta Sudáfrica, donde se ha destacado "el ingenio de la operación".
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